Última actualización:
7/10/2025
Años publicados: 2025
NORD agradece a Gioconda Alyea, médica genetista brasileira (FMD, FMG, MS), de la Organización Nacional de Enfermedades Raras, por su ayuda en la preparación de este informe.
El sarampión es una enfermedad muy contagiosa causada por un virus. Se propaga fácilmente, incluso en lugares públicos sin tener contacto directo con una persona infectada. Las personas que no están vacunadas y están expuestas al sarampión tienen un 90% de probabilidades de enfermarse.¹
Gracias a la vacuna, el sarampión fue oficialmente eliminado de los Estados Unidos en el año 2000, lo que significa que no había transmisión interna de sarampión en el país y los nuevos casos sólo se encontraban cuando alguien contraía sarampión en el extranjero y regresaba al país. Sin embargo, ha habido algunos brotes en los últimos años. En 2025, hasta el 13 de marzo se han reportado un total de 301 casos confirmados de sarampión.²
El sarampión generalmente comienza con síntomas similares a la gripe, como fiebre, malestar, tos, coriza (rinitis) y conjuntivitis, seguidos de una erupción en la piel (exantema). La erupción se extiende desde la cabeza al tronco y luego a las extremidades inferiores.³ Las personas con sarampión son contagiosas aproximadamente desde cinco días antes de que aparezca la erupción hasta aproximadamente cuatro días después.¹
El sarampión es causado por un virus. El virus del sarampión es clasificado como miembro del género Morbillivirus en la familia Paramyxoviridae. Los humanos son los únicos huéspedes naturales del virus del sarampión,³ lo que significa que el virus solo puede vivir y replicarse en el cuerpo humano, y no puede infectar a otros animales.
El sarampión puede provocar problemas graves, especialmente en niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados.¹
No hay una cura específica para el sarampión, pero el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. La mejor manera de prevenir el sarampión es a través de la vacunación.¹,⁴
La infección clásica de sarampión se desarrolla en etapas clínicas: incubación, síntomas iniciales (pródromo), aparición de la erupción (exantema) y recuperación.¹,³
El sarampión puede provocar problemas graves, especialmente en niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados. Aproximadamente 1 de cada 3 personas con sarampión desarrolla complicaciones como:¹
El sarampión también debilita el sistema inmunológico, lo que hace más probable contraer otras infecciones durante meses o incluso años después.
Variantes Clínicas
Incluyen sarampión modificado y sarampión atípico.¹,³
Sarampión Congénito
Es una condición rara donde un bebé nace con la infección de sarampión debido a que la madre se infectó durante el embarazo, generalmente en los primeros 3 meses, usualmente desde el nacimiento a los primeros diez días de vida. En el recién nacido, la infección puede no causar síntomas o causar diferentes síntomas, incluida erupción cutánea, neumonía, queratitis, gastroenteritis, con mayor mortalidad sin tratamiento. En algunos casos, cuando la madre tiene sarampión durante el embarazo hay mayor chances de que ocurran abortos, niños que nacen muertos (mortinatos) y partos prematuros.3,5
El sarampión es causado por el virus del sarampión, un tipo de virus que pertenece a un grupo llamado Morbillivirus, que forma parte de una familia de virus más grande conocida como Paramyxoviridae. El virus vive en la mucosidad de la nariz y de la garganta de una persona infectada y se propaga al aire cuando la persona infectada estornuda o tose. Tiene una sola hebra de material genético llamada ARN, que básicamente es el “manual de instrucciones” del virus para hacer más copias de sí mismo.³,⁴
El virus del sarampión está relacionado con algunos virus animales, como el que causa el moquillo en los perros. Aunque los primates (como los monos) pueden infectarse en entornos de laboratorio, los humanos son la única especie que transporta y propaga naturalmente el virus del sarampión. Esto significa que, en teoría, si vacunamos a suficientes personas en todo el mundo, podríamos eliminar por completo el virus.⁴
Los científicos han estudiado la composición genética completa (genoma) del virus del sarampión. Esto les ha ayudado a identificar diferentes versiones o “linajes” del virus que suelen aparecer en partes específicas del mundo. Al comparar el virus de un brote con estos linajes conocidos, los expertos a menudo pueden determinar dónde comenzó el brote.⁴
A pesar de que existen diferentes cepas del virus del sarampión, la vacuna funciona contra todas ellas. Esto se debe a que el sarampión se considera un virus monotípico, lo que significa que tiene un solo tipo principal que el sistema inmunológico aprende a reconocer y combatir, sin importar las pequeñas diferencias genéticas entre las cepas.³,⁴
El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas. Hasta 9 de cada 10 personas susceptibles que tengan contacto cercano con un paciente con sarampión desarrollarán la enfermedad.³ Las personas con sarampión son contagiosas aproximadamente desde 5 días antes de que aparezca la erupción hasta unos 4 días después.¹
Se transmite a través de:¹
La mayoría de los casos ocurren en personas que no han sido vacunadas.
Antes de que se introdujera la vacuna contra el sarampión, se estimaba que 48,000 personas eran hospitalizadas y entre 400 y 500 personas morían cada año en los Estados Unidos. El sarampión fue oficialmente eliminado (erradicado) de los Estados Unidos en el año 2000, lo que significa que no hay transmisión interna de sarampión en el país y que los nuevos casos ocurren cuando alguien contrae sarampión en el extranjero y regresa al país. Conseguir el estatus de eliminación del sarampión en los Estados Unidos fue un logro histórico en la salud pública.1,2,6,7
El sarampión no es un virus estacional. Sin embargo, a menudo se propaga en épocas de alto tráfico de viajes (como las vacaciones de primavera) o en situaciones donde personas no vacunadas están en espacios cerrados (como campamentos de verano).
En el 2025, hasta el 13 de marzo ya se han reportado un total de 301 casos confirmados de sarampión en 15 jurisdicciones: Alaska, California, Florida, Georgia, Kentucky, Maryland, Nueva Jersey, Nuevo México, Ciudad de Nueva York, Estado de Nueva York, Pensilvania, Rhode Island, Texas, Vermont y Washington. Vea la información de los CDC sobre los casos de sarampión en los Estados Unidos.²,7
Se han reportado 3 brotes (definidos como 3 o más casos relacionados) en 2025, y el 93% de los casos (280 de 301) están asociados con brotes. Para comparar, se reportaron 16 brotes durante 2024 y el 69 % de los casos (198 de 285) estuvieron asociados con brotes.²
El sarampión sigue siendo común en muchos países en desarrollo, especialmente en ciertas partes de África y Asia, debido al difícil acceso a las vacunas. La mayoría de las muertes relacionadas con el sarampión (más del 95%) ocurren en países de bajos ingresos con infraestructuras de salud débiles. La vacunación ha tenido un gran impacto en la reducción de las muertes por sarampión. Entre 2000 y 2015, la vacunación contra el sarampión previno unas 20.3 millones de muertes.8
El diagnóstico de sarampión se basa en la historia clínica, las señales y los síntomas y algunas pruebas específicas.
Los médicos sospechan sarampión si una persona presenta:¹
Las personas que se sospecha que tienen sarampión deben ser aisladas inmediatamente para evitar la propagación.
Los médicos diagnostican el sarampión usando:
Estas pruebas ayudan a confirmar el sarampión y a descartar otras enfermedades.
No hay una cura específica para el sarampión, pero el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. La mejor manera de prevenir el sarampión es mediante la vacunación.
El cuidado de apoyo suele ser todo lo que se necesita para las personas con sarampión. El cuidado de apoyo incluye:¹
Los casos graves pueden requerir hospitalización, especialmente si hay complicaciones como neumonía o inflamación cerebral (encefalomielitis), sobreinfección bacteriana, deshidratación o crup, una infección respiratoria común que afecta principalmente a los niños pequeños y se caracteriza por hinchazón e inflamación de las vías respiratorias superiores, lo que provoca tos tipo ladrido y dificultad para respirar.
La vitamina A ha demostrado reducir la gravedad de la enfermedad y la mortalidad en niños con sarampión, especialmente en países en desarrollo. Puede ayudar a prevenir el daño ocular y la ceguera. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la vitamina A para todos los niños con sarampión, sin importar dónde vivan. En los EE. UU., los niños con sarampión grave a menudo tienen niveles bajos de vitamina A. Las recomendaciones son:¹
Es importante destacar que la vitamina A no previene el sarampión.
En 2019, la National Foundation for Infectious Diseases (NFID) reunió a un grupo de expertos nacionales para aclarar el uso de la vitamina A en el tratamiento de casos graves de sarampión. Desde entonces, la OMS, la American Academy of Pediatrics, los CDC y la NFID se han alineado en el uso de la vitamina A para la gestión de los niños hospitalizados con sarampión.¹,³
Vea el Reporte (en inglés)
Vea también las preguntas más frecuentes sobre el sarampión de los Centros para el Control de la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC): Frequently Asked Questions about Measles (en inglés).
Ribavirina (medicamento antiviral) se usa a veces en casos graves, especialmente en bebés, pacientes hospitalizados o aquellos con sistemas inmunitarios debilitados.
Las infecciones secundarias, como las infecciones de oído (otitis media) o las infecciones bacterianas pulmonares (neumonía bacteriana), deben tratarse con antibióticos. A veces, es necesario administrar líquidos directamente a través de una vena para tratar o prevenir la deshidratación (rehidratación intravenosa). El manejo de la fiebre con medicamentos estándar para la fiebre es apropiado.¹,³
Prevención
Vacuna contra el sarampión (vacuna MMR): La mejor protección contra el sarampión es la vacuna MMR, que también protege contra las paperas y la rubéola, y tiene una eficacia de más del 97% para prevenir el sarampión. La vacuna MMR se administra en dos dosis:¹,³
Sin embargo, los CDC recomiendan que cualquier bebé de 6 meses o más que vaya a viajar internacionalmente reciba una dosis de la vacuna antes de salir de los EE. UU., seguida de 2 dosis adicionales más tarde. Esto protege tanto a los individuos como a la comunidad a través de la inmunidad de grupo.³
Adolescentes que no fueron vacunados previamente deben recibir 2 dosis (con al menos 28 días entre dosis). Aquellos que solamente recibieron 1 dosis previamente deben recibir una segunda dosis.³
Adultos nacidos en 1957 o después que no hayan sido vacunados o no hayan tenido sarampión deben ser vacunados. Las personas vacunadas entre 1963 y 1968 pueden haber recibido una vacuna contra el sarampión que se descubrió que era menos efectiva. Si una persona no está segura de sí fue vacunada, es seguro recibir otra vacuna contra el sarampión.³
Las únicas personas que no deben recibir la vacuna contra el sarampión son:
En octubre de 2024, el Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP) aprobó el Calendario de vacunación recomendado para niños y adolescentes hasta los 18 años en los EE. UU. para el año 2025.¹
Como se mencionó antes, en los EE. UU., la vacuna contra el sarampión generalmente forma parte de la vacuna MMR (sarampión, paperas, rubéola). Hay dos opciones:¹
Control de la infección
En regiones con baja prevalencia de sarampión, los casos sospechosos o confirmados deben ser reportados a las autoridades de salud locales, quienes proporcionan orientación sobre la recolección de muestras para diagnóstico, así como intervenciones de control de la infección.1,2,3
La Sociedad Americana de Pediatria (American Academy of Pediatrics -AAP) ha actualizado sus directrices sobre el sarampión. Estos cambios cubren la prueba de inmunidad, el uso de inmunoglobulina, la vacunación para los trabajadores de la salud y el manejo de personas con el virus del SIDA (VIH) o con sistemas inmunitarios debilitados.¹
Se considera que una persona es inmune al sarampión si cumple con cualquiera de los siguientes criterios:
Si alguien ha estado expuesto al sarampión y no tiene inmunidad, los médicos pueden administrar inmunoglobulina (un tipo de tratamiento con anticuerpos) dentro de los 6 días de la exposición para ayudar a prevenir o reducir la infección.¹
Importante: El sarampión puede ser mortal para las personas con SIDA (infectadas con VIH), por lo que la protección es esencial.
Los trabajadores de la salud (incluidos los estudiantes de medicina) tienen un mayor riesgo de exposición, por lo que las directrices incluyen:
Las personas con sistemas inmunitarios debilitados (como aquellos en ciertos tratamientos) necesitan cuidados especiales después de la exposición al sarampión:¹
Los médicos deben conocer el estado inmunitario del paciente antes de que ocurra la exposición, por lo que se hacen las siguientes recomendaciones:
El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “measles” para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)
Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.
Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:
Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.
En español:
Las siguientes fuentes de información en inglés también pueden ser de utilidad:
Vea también nuestra página en inglés de NORD: Measles.
Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo. De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.
NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos. Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.
Para aprender más sobre NORD visite el siguiente enlace: NORD en Español.
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NORD y la Fundación MedicAlert se han asociado en un nuevo programa para brindar protección a pacientes con enfermedades raras en situaciones de emergencia.
Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/medicalert-assistance-program/Asegurarse de que los pacientes y los cuidadores estén equipados con las herramientas que necesitan para vivir su mejor vida mientras manejan su condición rara es una parte vital de la misión de NORD.
Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/rare-disease-educational-support/Este programa de asistencia, primero en su tipo, está diseñado para los cuidadores de un niño o adulto diagnosticado con un trastorno raro.
Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/caregiver-respite/No patient organizations found related to this disease state.