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Babesiosis

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Última actualización: 10/03/2025
Años publicados: 2025


Reconocimiento

NORD agradece por  la redacción de este reporte a Gioconda Alyea, médica genetista brasileira, NORD, el 3 de octubre del 2025.


Resumen

Babesiosis es una infección causada por parásitos microscópicos del género Babesia. Estos parásitos suelen ser transportados y transmitidos por garrapatas (vectores). La babesiosis afecta principalmente a los animales, pero en casos raros, puede infectar a los humanos. 1,2,3,4

En muchos casos, las personas con babesiosis no tienen síntomas o solamente tienen síntomas leves, pero algunas personas pueden tener complicaciones graves. Los síntomas suelen aparecer entre 1 y 4 semanas después de la infección e incluyen fiebre, fatiga, malestar general, pérdida de apetito, dolor en las articulaciones y músculos, escalofríos, sudoración y cefaleas. Algunas personas también presentan náuseas, vómitos, dolor abdominal y agrandamiento del hígado o del bazo (hepatoesplenomegalia). En los casos graves puede haber una coloración amarilla de la piel y del blanco de los ojos (ictericia), problemas en los riñones (afectación de la función renal) y alteraciones de la sangre (hematológicas) como anemia hemolítica, recuento bajo de plaquetas (trombocitopenia) y recuento bajo de leucocitos (leucopenia). La babesiosis puede ocurrir junto con (coinfección) la enfermedad de Lyme (20%–25% de los casos) y/o ehrlichiosis. En casos raros, la babesiosis puede desencadenar el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA). 4,5

La babesiosis suele tratarse con una combinación de dos fármacos durante 7 a 10 días, aunque puede ser necesario un tratamiento más prolongado en personas con el sistema inmunitario debilitado. El esquema preferido es atovacuona con azitromicina. Si estos no pueden tolerarse, se utiliza clindamicina con quinina, aunque esta opción tiene más efectos secundarios y generalmente se reserva para casos graves. 4

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Sinónimos

  • Piriplasmosis
  • Fiebre de la orina roja
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Signos y Síntomas

La mayoría de las personas con babesiosis no presentan ningún síntoma (asintomáticos) o presentan solo síntomas leves. Sin embargo, en algunos casos, la babesiosis puede causar complicaciones graves. Estos casos graves suelen ocurrir únicamente en personas mayores de 50 años, con sistemas inmunitarios debilitados (inmunocomprometidos) o que se han sometido a extirpación del bazo (esplenectomia).

Los síntomas asociados con la babesiosis generalmente se desarrollan aproximadamente de una a cuatro semanas (período de incubación) después de la exposición al parásito. Los síntomas varían mucho de un caso a otro. Los síntomas iniciales pueden incluir:

  • Fiebre
  • Malestar general, una sensación general de mala salud
  • Fatiga
  • Pérdida de apetito
  • Síntomas tempranos adicionales incluyen dolor articular (artralgia), dolor muscular (mialgia), escalofríos, sudoración y cefaleas.

Otros síntomas pueden incluir:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • Hígado y bazo grandes (hepatosplenomegalia)

Las personas afectadas también pueden presentar síntomas adicionales como náuseas, vómitos y/o dolor abdominal. En algunos casos, hay un agrandamiento anormal del hígado y/o del bazo (hepatosplenomegalia). Las personas que tienen problemas de inmunidad (inmunocomprometidas) que tienen babesiosis grave pueden tener deterioro de la función renal y una coloración amarilla anormal de la piel, las mucosas y la esclerótica (ictericia).

El examen de laboratorio de muestras de sangre de las personas afectadas puede revelar niveles anormalmente bajos de glóbulos rojos (anemia hemolítica) debido a la destrucción de los glóbulos rojos por el parásito. Los hallazgos de laboratorio adicionales pueden incluir niveles anormalmente bajos de plaquetas (trombocitopenia) y de glóbulos blancos (leucopenia).

En alrededor del 25% de los casos de babesiosis humana, las personas afectadas también presentan enfermedad de Lyme. 4,12 Las personas con infección simultánea por ambas enfermedades suelen tener síntomas más severos que duran más tiempo. La babesiosis también puede presentarse junto con otras enfermedades transmitidas por garrapatas (trastornos transmitidos por garrapatas), como la Ehrlichiosis/Anaplasmosis, la tularemia y Rickettsia.

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Causas y Herencia

La babesiosis es una infección causada por parásitos microscópicos del género Babesia. Aunque se han identificado más de 100 especies de Babesia, solo unas pocas se conocen por causar enfermedad en humanos. Estas incluyen Babesia microti, Babesia divergens, Babesia duncani y una cepa actualmente denominada MO-1. La especie implicada varía según la ubicación geográfica específica. 4

En Estados Unidos, la mayoría de los casos humanos de babesiosis son causados por  Babesia microti,  principalmente en el Noreste y el Alto Medio Oeste. Los casos raros en Misuri, California y Washington están vinculados a cepas locales denominadas MO-1, CA-1 y WA-1 (también conocida como B. duncani).
En Europa, Babesia divergens, es la causa principal, aunque también B. microti y cepas similares como B. bovis, ocasionalmente infectan a los humanos. B. venatorum se ha reportado tanto en Europa como en China. 4,6,10

El ciclo de vida de Babesia microti implica dos hospedadores principales, un roedor (principalmente el ratón de patas blancas, Peromyscus leucopus) que actúan como reservorios naturales del parásito y un tipo específico de garrapata del género Ixodes o “garrapata del venado” que son los vectores. 4, 6

  • Una garrapata infectada muerde a un ratón y transmite los parásitos Babesia (llamados esporozoítos) al torrente sanguíneo del ratón.
  • Los parásitos ingresan a los glóbulos rojos y se reproducen dentro de estos.
  • Algunos de los parásitos se desarrollan en formas masculinas y femeninas, aunque no pueden verse con un microscopio estándar.
  • Cuando otra garrapata se alimenta del ratón infectado, se contamina con los parásitos.
  • Dentro de la garrapata, los parásitos continúan su ciclo de vida, formando finalmente nuevos esporozoítos infecciosos.

Hasta ahora, no hay evidencia de que Babesia microti (el tipo que comúnmente infecta a los humanos) pueda transmitirse de las garrapatas a su descendencia.

Las personas generalmente se infectan a través de la picadura de una garrapata infectada  que actúa como un vector. Vector es un término para cualquier organismo que está infectado y que transmite un agente patógeno específico (por ejemplo, una bacteria o un virus) a otro organismo, que luego puede infectarse.  Como comentado antes, la garrapata Ixodes dammini o scapularis es el vector más común que transmite la babesiosis. Cuando esto sucede: 4,6,10

  • Se introducen esporozoítos de Babesia en el torrente sanguíneo humano.
  • Entran en los glóbulos rojos y comienzan a multiplicarse.
  • Esta multiplicación conduce a síntomas de enfermedad.

Los humanos se consideran hospedadores “finales” (dead-end), lo que significa que la infección generalmente no se propaga de persona a persona a través de picaduras de garrapatas. Sin embargo, Babesia, en casos raros, puede transmitirse mediante transfusiones de sangre. 6,7,8,9 Existen pocos informes que sugieren que, si una madre tiene babesiosis, podría transmitirla a su bebé durante el embarazo o al momento del nacimiento. 6,10

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Frecuencia

La babesiosis humana es una enfermedad causada por especies de Babesia que son parásitos intraeritrocitarios pertenecientes al grupo Apicomplexa. Es transmitida por garrapatas infectadas con Babesia.  Hay seis especies confirmadas como infectantes en humanos, tres de las cuales se encuentran en Estados Unidos: Babesia microti, Babesia duncani y un agente similar a Babesia crassa. La cepa más prevalente en EE. UU. es B. microti, que es endémica en el Noreste y el Alto Medio Oeste y es transmitida por la garrapata de patas negras (Ixodes scapularis), también conocida como garrapata del venado. 5

De 2011 a 2019, las enfermedades transmitidas por garrapatas reportadas en EE. UU. aumentaron un 25%, y los casos de babesiosis aumentaron significativamente en varios estados. Se reportaron en total 16,456 casos a nivel nacional, con el 98% provenientes de 10 estados: Connecticut, Maine, Massachusetts, Minnesota, New Hampshire, New Jersey, New York, Rhode Island, Vermont y Wisconsin. Los mayores incrementos ocurrieron en Vermont (1,602%), Maine (1,422%) y New Hampshire (372%). Estos tres estados, que previamente no se consideraban áreas endémicas por los CDC, ahora muestran reportes anuales constantes de casos y evidencia de Babesia microti en poblaciones locales de garrapatas. Deben reclasificarse como regiones endémicas. 5,11

El cambio climático ha contribuido al aumento de la babesiosis al expandir los hábitats y las poblaciones de garrapatas. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, como quienes no tienen bazo o los adultos mayores, corren mayor riesgo de tener una enfermedad grave o de muerte. Los sobrevivientes pueden sufrir complicaciones a largo plazo, como fatiga crónica, insuficiencia renal y problemas cardíacos. Los síntomas pueden variar ampliamente, desde ausencia de síntomas hasta insuficiencia multiorgánica potencialmente mortal, dependiendo del estado inmunitario de la persona. Afecta por igual a hombres y mujeres.

En respuesta al mayor riesgo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ahora recomienda la detección de Babesia en donaciones de sangre en 15 estados de alto riesgo y en Washington, D. C. Estos incluyen todos los estados endémicos mencionados anteriormente, así como Delaware, Maryland, Pensilvania y Virginia. 15

Debido a la expansión del rango geográfico y al aumento de la incidencia de la babesiosis, las autoridades de salud pública están enfatizando la necesidad de educación sobre prevención de garrapatas, especialmente para residentes y viajeros en áreas de alto riesgo. Los CDC recomiendan que los proveedores de atención médica consideren la babesiosis en pacientes con síntomas compatibles con la enfermedad que hayan estado en áreas afectadas.

Debido a la capacidad de Ixodes scapularis para transportar múltiples patógenos, las personas diagnosticadas con babesiosis muchas veces se hacen pruebas para otras enfermedades transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme, anaplasmosis, ehrlichiosis, fiebre recurrente y virus Powassan. En un estudio nacional de más de 16,000 garrapatas, Borrelia burgdorferi (la causa de la enfermedad de Lyme) fue el patógeno detectado con mayor frecuencia, mientras que Babesia microti se encontró en el 2% de las garrapatas. Los estudios también muestran que el 54% de los pacientes con babesiosis tenían anticuerpos contra la enfermedad de Lyme, y el 24% de las personas hospitalizadas por babesiosis tenían enfermedad de Lyme asociada (co-infeccion). Si bien la coinfección empeora los síntomas y prolonga la enfermedad, especialmente en casos que involucran la enfermedad de Lyme, el impacto general en la gravedad y la mortalidad requiere más estudio. 12

Se puede encontrar un mapa de EE. UU. con los casos reportados de babesiosis en el enlace de los CDC.

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Diagnóstico

La babesiosis suele diagnosticarse buscando directamente el parásito en la sangre. Esto se hace con una extensión de sangre periférica (frotis sanguíneo delgado), una prueba en la que una gota de sangre se extiende sobre un portaobjetos de vidrio, se tiñe con colorantes especiales como Giemsa o Wright y luego se examina al microscopio. Esto permite a los médicos ver el propio parásito y también estimar cuán grave es la infección midiendo cuántos glóbulos rojos están afectados. Debido a que el parásito puede estar presente en números muy pequeños al inicio de la enfermedad, puede ser necesario examinar varios frotis antes de detectarlo. Al microscopio, el hallazgo más común es una forma en anillo del parásito dentro de los glóbulos rojos. A veces el parásito forma un grupo de cuatro, conocido como tétrada o “cruz de Malta”, que es un rasgo distintivo de la babesiosis. 4,6,15

También se utilizan otros métodos de laboratorio. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que detecta material genético del parásito, es más sensible que los frotis sanguíneos y suele realizarse en laboratorios especializados. La prueba de anticuerpos, realizada mediante inmunofluorescencia indirecta (IFA), puede confirmar si el sistema inmunitario ha producido una respuesta contra Babesia. Una sola prueba de anticuerpos positiva muestra que una persona ha estado expuesta, pero no puede distinguir entre una infección pasada y una activa. Si los niveles de anticuerpos aumentan bastante entre una muestra de sangre temprana y otra posterior, esto indica que hay una infección reciente. 15

La babesiosis también puede causar ciertos cambios en las pruebas rutinarias de sangre y orina. Algunas personas desarrollan anemia, que es un recuento bajo de glóbulos rojos, junto con elevación de la lactato deshidrogenasa (LDH), un marcador de degradación de glóbulos rojos. Las plaquetas, las células de la sangre encargadas de la coagulación pueden disminuir (trombocitopenia). Las enzimas hepáticas pueden elevarse, lo que refleja un problema en el hígado. A veces se detecta proteína en la orina, y los análisis de sangre pueden mostrar niveles elevados de nitrógeno ureico en sangre (BUN) y creatinina, lo que indica que los riñones están afectados. 4,15

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Tratamiento

En la mayoría de las personas sanas, la babesiosis suele resolverse espontáneamente y causa pocos o ningún síntoma. El tratamiento de las personas que presentan síntomas generalmente se realiza con una combinación de dos medicamentos durante al menos 7 a 10 días. En personas con sistemas inmunitarios debilitados, a menudo es necesario un curso de tratamiento más prolongado. 16

  • Tratamiento preferido para la mayoría de las personas afectadas: atovacuona MÁS azitromicina
  • Tratamiento alternativo, cuando no se tolera la medicación preferida: clindamicina MÁS quinina (el régimen alternativo se asocia con más efectos secundarios y se reserva para casos más graves o complicados). 16

Dependiendo de la gravedad de los síntomas, las personas afectadas pueden ser tratadas en su casa o pueden necesitar tratamiento en un hospital con medicación intravenosa. Una vez que los síntomas de la persona comienzan a mejorar, el tratamiento intravenoso debe cambiarse a la forma oral de los medicamentos utilizados fuera del hospital. El tratamiento debe continuar hasta completar un curso total de 7 a 10 días.

La atovacuona siempre debe tomarse con alimentos, preferiblemente una comida rica en grasa, para mejorar su absorción. Dosis más altas de azitromicina (como 1000 mg el primer día, seguidos de 500 mg diarios) pueden usarse en personas con enfermedad grave o con baja inmunidad (inmunocomprometidos). La forma intravenosa del medicamento gluconato de quinidina, aunque efectiva, ya no está disponible en Estados Unidos. 16

En personas con sistemas inmunitarios muy debilitados, el tratamiento suele ser más complejo. Estas personas pueden requerir al menos seis semanas continuas de medicación. El tratamiento puede comenzar en el hospital (régimen intrahospitalario) y luego continuar en casa (transición al régimen ambulatorio) una vez que la condición se estabiliza. 16

La monitorización continua es esencial. Deben realizarse frotis sanguíneos diariamente hasta que el nivel de parásitos en la sangre descienda por debajo del 4%, y después una vez por semana. El tratamiento debe continuar hasta que no se observen parásitos en los frotis sanguíneos durante al menos dos semanas consecutivas.

Para personas que recaen o no responden bien a los regímenes estándar, algunos especialistas en enfermedades infecciosas pueden recomendar combinaciones alternativas. Estas pueden incluir regímenes de tres o cuatro fármacos que involucren atovacuona, azitromicina, clindamicina, quinina o atovacuona/proguanil (también conocido por la marca Malarone). 16

En casos de babesiosis grave, las personas afectadas pueden requerir hospitalización y tratamientos de apoyo. Estos pueden incluir medicamentos para reducir la fiebre, fármacos para estabilizar la presión arterial (vasopresores) y transfusiones de sangre si la anemia se vuelve grave.

Algunas personas pueden beneficiarse de una exanguinotransfusión, un procedimiento en el que una parte de la sangre del paciente se reemplaza con sangre de un donante. Esto suele realizarse cuando el nivel de parásitos es superior al 10%, o en casos en que los  niveles de parásitos son moderadamente altos pero también existen complicaciones graves, como disfunción orgánica o anemia grave. 16

En casos críticos, puede ser necesaria la ventilación mecánica si los pulmones están afectados, y puede requerirse diálisis si los riñones dejan de funcionar adecuadamente. La ventilación mecánica es un procedimiento médico en el que un ventilador ayuda a los pacientes a respirar empujando aire a los pulmones, utilizado típicamente en la insuficiencia respiratoria. La diálisis es un tratamiento que limpia la sangre de productos de desecho y exceso de líquido cuando los riñones no funcionan adecuadamente, eliminando estas impurezas al desviar la sangre a través de una máquina o utilizando el revestimiento abdominal del propio cuerpo.

Para información actualizada sobre la babesiosis, visite el sitio en la red de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

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Investigaciones

El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “babesiosis” para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)

Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.

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Referencias

  1. Bennett JC, Plum F, eds. Cecil Textbook of Medicine. 20th ed. Philadelphia, PA: W.B. Saunders Co; 1996:1915-16.
  2. Fauci AS, et al., eds. Harrison’s Principles of Internal Medicine, 14th Ed. New York, NY: McGraw-Hill, Inc; 1998:1188-89.
  1. Homer MJ, et al. Babesiosis. Clin Microbiol Rev. 2000;13:451-69.
  1. Babebiosis.  Centers for Disease Control and Prevention (CDC) Available at: https://www.cdc.gov/dpdx/babesiosis/index.html  Accessed on 10/2/2025.
  2. Kumar A, O’Bryan J, Krause PJ. The Global Emergence of Human Babesiosis. Pathogens. 2021;10(11):1447. Published 2021 Nov 6. doi:10.3390/pathogens10111447
  3. Strength RE. Babesiosis. Medscape Reference. December 9, 2024. Available at https://emedicine.medscape.com/article/212605-overview   Accessed on 10/2/22025.
  4. Perdrizet GA, et al. Babeiosis in a renal transplant recipient acquired through blood transfusion. Transplantation. 2000;70:205-08.
  5. Linden JV, et al. Transfusion-associated transmission of babesiosis in New York State. Transfusion. 2000;40:285-89.
  6. Mintz ED. Transfusion-transmitted babesiosis: a case report from a new endemic area. Transfusion. 1991;31:365-68.
  7. Horowitz R, Freeman PR. Healthy Fetal Outcomes using a Novel Treatment for Maternal Lyme Disease and Babesiosis During Consecutive Pregnancies: A Case Study and Literature Review. Arch Med Case Rep. 2020; 2(1): 1-19.
  8. Swanson M, Pickrel A, Williamson J, Montgomery S. Trends in Reported Babesiosis Cases — United States, 2011–2019. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2023;72:273–277. DOI: http://dx.doi.org/10.15585/mmwr.mm7211a1
  9. Paddy Ssentongo, Natasha Venugopal, Yue Zhang, Vernon M Chinchilli, Djibril M Ba, Beyond Human Babesiosis: Prevalence and Association of Babesia Coinfection with Mortality in the United States, 2015–2022: A Retrospective Cohort Study, Open Forum Infectious Diseases, Volume 11, Issue 10, October 2024, ofae504, https://doi.org/10.1093/ofid/ofae504
  10.  Doan-Wiggins L. Tick-borne diseases. Emerg Med Clin North Am. 1991;9:303-25.
  11.  Jacobs R. Tick exposure and related infections. Ped Infect Dis Jour. 1988;7:342-46
  12.  Zimmer AJ, Simonsen KA. Babesiosis. [Updated 2023 Jul 31]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430715/
  13. Clinical Care of Babesiosis. Health Care Providers. February 12, 2024. Available at: https://www.cdc.gov/babesiosis/hcp/clinical-care/index.html     Accessed on 10/2/2024.
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Aprenda más

Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:

Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.

En español:

  • Orphanet, la base de dados europea de enfermedades raras.

En inglés:

  • Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos.
  • Medscape Reference, un sitio en la red que tiene información para médicos y profesionales de la salud.
  • PubMed, un recurso gratuito donde se puede buscar artículos publicados de literatura médica. En la mayoría de los casos es posible ver los resúmenes del artículo y algunas veces se puede obtener la versión completa de un artículo de forma gratuita.

Vea también nuestra página en inglés de NORD: Babesiosis.

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Centros médicos con experiencia en mi enfermedad

Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo.  De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.

NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos.  Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.

Para aprender más sobre NORD visite el siguiente enlace:  NORD en Español.

 Nota: El sitio web de la Organización Nacional de Enfermedades Raras (NORD), sus bases de datos y su contenido tienen derechos de autor de NORD. Ninguna parte del sitio web de NORD, las bases de datos o los contenidos pueden copiarse de ninguna manera, incluidos, entre otros, los siguientes: descarga electrónica, almacenamiento en un sistema de recuperación o redistribución con fines comerciales sin el permiso expreso por escrito de NORD.  Sin embargo, por la presente se otorga permiso para imprimir una copia impresa de la información sobre una enfermedad individual para su uso personal, siempre que dicho contenido no se modifique de ninguna manera y el crédito por la fuente (NORD) y el aviso de derechos de autor de NORD estén incluidos en la copia impresa. Cualquier otra reproducción electrónica u otras versiones impresas está estrictamente prohibida.

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