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Balantidiasis

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Última actualización: 10/23/2025
Años publicados: 2025


Resumen

La balantidiasis es una infección poco frecuente causada por un parásito conocido como Balantidium coli (Neobalantidium coli o Balantioides coli).

Muchas personas infectadas no presentan síntomas o sólo tienen diarrea leve y malestar abdominal, 1,2 pero otras pueden desarrollar síntomas más graves y tener una enfermedad aguda con fiebre, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea con sangre, similar a una inflamación intestinal aguda, como la disentería amebiana.²⁻⁷ Algunas personas pueden desarrollar complicaciones graves.

Los cerdos son los principales portadores de la balantidiasis. La infección se transmite por alimentos o agua contaminados, sobre todo en zonas con malas condiciones de higiene y presencia de cerdos. Para prevenirla, es clave contar con agua potable, saneamiento adecuado y buenos hábitos de higiene. Un diagnóstico oportuno y el tratamiento correcto permiten controlar la enfermedad con eficacia.¹

Balantidium es el único protozoo ciliado (protozoo es un tipo de organismo que solamente tiene una célula) conocido que infecta a los seres humanos y es el protozoo más grande que infecta a humanos y primates no humanos. La balantidiasis se considera una enfermedad zoonótica tropical desatendida. La transmisión de enfermedades zoonóticas ocurre en la interfaz humano–animal a través de la exposición directa o indirecta de los humanos a los animales, a sus productos (es decir, carne, leche, huevos), a los mismos vectores y/o al compartir el mismo entorno.⁸

Para información actualizada (en inglés) sobre la balantidiasis, visite el sitio en la red de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

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Sinónimos

  • Balantidiosis
  • Balantidosis
  • Disentería ciliar
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Signos y Síntomas

En muchos casos, la infección por Balantidium coli no causa síntomas. Esto ocurre especialmente en individuos sanos, en quienes el parásito puede vivir en el intestino grueso sin causar enfermedad aparente. Sin embargo, en algunas personas, particularmente aquellas con sistemas inmunitarios debilitados o con enfermedades subyacentes, la infección puede provocar una variedad de síntomas gastrointestinales, algunos de los cuales pueden ser graves.

Los signos y síntomas de la balantidiasis pueden incluir: 1, 7

  • Diarrea persistente o recurrente, a veces acuosa, y que ocasionalmente alterna con evacuaciones normales
  • Disentería, una diarrea que contiene sangre o moco
  • Dolor o cólicos abdominales, a menudo localizados en la parte baja del abdomen
  • Náuseas y vómitos, que pueden acompañar o seguir al dolor gastrointestinal
  • Pérdida de peso inexplicable, debido a la mala absorción de nutrientes y la pérdida continua de líquidos
  • Fatiga y debilidad, a menudo relacionadas con la deshidratación o el agotamiento de nutrientes (puede ser grave)
  • Fiebre (presente en algunos casos), especialmente durante respuestas inflamatorias más intensas.

En casos raros pero graves, si el parásito invade el revestimiento del colon, puede provocar complicaciones como: 1, 5, 7

  • Ulceración del colon, que causa daño tisular y sangrado gastrointestinal persistente
  • Perforación del colon, una emergencia potencialmente mortal en la que se forma un orificio en la pared intestinal, que puede provocar peritonitis (infección de la cavidad abdominal)

La infección crónica es relativamente poco común y consiste en episodios intermitentes de dolor abdominal y diarrea.⁷ Se han descrito casos aislados de enfermedad pulmonar (hemorragia pulmonar), problemas de vejiga urinaria y de los huesos (osteomielitis vertebral).⁹⁻¹³ También se ha descrito un caso de queratitis, una inflamación de la córnea, la capa externa transparente y protectora del ojo.¹²

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Causas y Herencia

La balantidiasis es causada por un parásito microscópico llamado Balantidium coli. Este parásito se transmite principalmente a los humanos por contacto con heces de cerdo o por el consumo de alimentos o agua contaminados con materia fecal infectada.1-7, 15

Después de que el parásito es ingerido, su forma de quiste protectora se rompe (excista) en el intestino delgado, liberando formas activas conocidas como trofozoítos. Los trofozoítos viajan al intestino grueso, donde viven en el revestimiento intestinal y el apéndice. En este entorno, se multiplican mediante un proceso llamado fisión binaria y ocasionalmente pueden intercambiar material genético a través de un proceso llamado conjugación. Algunos de estos trofozoítos se convierten nuevamente en quistes, haciéndolos capaces de infectar a otros. Otros pueden invadir la pared del colon, provocando úlceras y daño tisular. Algunos organismos finalmente regresan a la cavidad intestinal y se desintegran. Los quistes maduros se eliminan del cuerpo en las heces, lo que permite que el ciclo de infección continúe.¹

Además de los cerdos, las ratas y otros animales, como camellos, ganado, burros, ovejas y cabras, también pueden portar y propagar la infección, y servir como reservorios para la infección humana. La contaminación fecal animal de agua o alimentos consumidos por humanos es el principal medio de adquisición de la infección. La transmisión de persona a persona se ha reportado rara vez, particularmente en entornos con mala sanidad. 1, 3, 7

Como se comentó anteriormente, el Balantidium coli se propaga por la vía fecal-oral, lo que significa que la infección puede ocurrir cuando una persona consume alimentos o agua contaminados con heces de animales o humanos infectados. Las formas comunes de infección incluyen:¹⁴

  • Comer frutas, verduras o carne cruda o mal lavada que haya estado en contacto con heces contaminadas;
  • Beber o usar agua contaminada para lavar los alimentos; o
  • No lavarse las manos, especialmente después de usar el baño o manipular animales.

Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, mal estado nutricional o enfermedades subyacentes corren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad más grave. 7, 14

Las personas con mala nutrición, con problemas de inmunidad o que tienen ciertas enfermedades de base son más susceptibles a infecciones graves. 7, 12

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Frecuencia

La balantidiasis humana ocurre en todo el mundo pero es rara en Estados Unidos y no hay un registro sistemático de los casos; es más prevalente en regiones tropicales y subtropicales, incluidas América Latina, Filipinas, Papúa Nueva Guinea y Oriente Medio (en países como Brasil, Nueva Guinea y el sur de Irán). La balantidiasis afecta por igual a hombres y mujeres. B. coli ocurre generalmente entre mamíferos domésticos y salvajes, especialmente entre cerdos en climas cálidos y monos en regiones tropicales. Por lo tanto, la infección humana es más común en criadores de cerdos y regiones donde se crían, especialmente en entornos con mala higiene. 1, 3, 7, 14

La balantidiasis se propaga principalmente en áreas rurales y pobres donde las personas viven en estrecho contacto con los cerdos y carecen de un sistema adecuado de eliminación de desechos. Los cerdos infectados eliminan quistes en sus heces, contaminando las fuentes de agua y facilitando la transmisión. Aunque es rara en Estados Unidos, un estudio en un hospital psiquiátrico encontró una tasa de infección del 5%, asociada con mala higiene y comportamientos como pica y coprofagia.¹⁶

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Diagnóstico

La balantidiasis se diagnostica mediante la identificación del parásito Balantidium coli en una muestra de heces o en tejido tomado del revestimiento del colon durante procedimientos como colonoscopia o sigmoidoscopia.⁷

Las muestras de heces se examinan al microscopio para detectar la presencia de B. coli.¹⁵ Los médicos buscan dos formas del parásito, trofozoítos, que son la forma activa y móvil, y quistes, que son la forma protectora e inmóvil. Los trofozoítos son relativamente grandes, con un tamaño de 40 a 200 micras. 3, 7 Se observan con mayor frecuencia en personas con diarrea, mientras que los quistes se encuentran más comúnmente en heces de consistencia normal.⁷

En casos más complejos, raspar las úlceras para obtener muestras de tejido puede ayudar a identificar el parásito.⁷

Las muestras de heces deben recogerse repetidamente y examinarse o conservarse de inmediato para mejorar la detección del parásito.¹⁵

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Tratamiento

El tratamiento más comúnmente utilizado es la tetraciclina (500 mg por vía oral cuatro veces al día durante 10 días). 1, 7 Si la tetraciclina está contraindicada, como en casos de alergia, los tratamientos alternativos incluyen metronidazol (750 mg por vía oral tres veces al día durante cinco días) o iodoquinol. 7, 14  Otros medicamentos como tinidazol y paromomicina también se han utilizado por su eficacia contra infecciones protozoarias similares.⁷

Aunque en algunos casos se han probado terapias combinadas, no existen datos que respalden mejores resultados con estos tratamientos. 7

El tratamiento generalmente se recomienda para la personas afectadas que son sintomáticas. El manejo de los portadores asintomáticos debe individualizarse, especialmente en entornos donde el riesgo de transmisión es alto. Si los síntomas persisten, se justifican exámenes de heces de seguimiento.⁷

Las medidas preventivas incluyen el acceso a agua limpia, la correcta eliminación de las heces humanas y animales, la protección de las fuentes de agua contra la contaminación animal y tener una buena higiene de manos. No es necesaria el aislamiento de los individuos infectados, pero la eliminación segura de las heces es fundamental para evitar la contaminación de los alimentos y el agua. Los viajeros deben seguir las precauciones estándar de seguridad alimentaria y del agua. 7, 14

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Investigaciones

El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “balantidiasis” o “Balantidium coli” para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)

Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.

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Referencias

References

  1. Balantidiasis. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Jun 6, 2019. Available at: https://www.cdc.gov/dpdx/balantidiasis/index.html Accessed on 10/22/2025.
  2. Sleisenger MH, et. al., Gastrointestinal Disease. 4th ed. Philadelphia, PA: W. B. Saunders Co; 1989:1171-72.
  3. Garcia LS., Flagellates and ciliates. 1999. Clinics in Laboratory Medicine19 (3):621-38. Available at: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272271218301070
  4. Juckett G. Intestinal protozoa. Am Fam Physician. 1996;53(8):2507-2518.
  5. Ladas SD, Savva S, Frydas A, Kaloviduris A, Hatzioannou J, Raptis S. Invasive balantidiasis presented as chronic colitis and lung involvement. Dig Dis Sci. 1989;34(10):1621-1623. doi:10.1007/BF01537123
  6. Currie AR. Human balantidiasis. A case report. S Afr J Surg. 1990;28(1):23-25.
  7. Weller PF, Leder K. Balantidium coli infection. UptoDate. March 29, 2025. Available at:  https://www.uptodate.com/contents/balantidium-coli-infection/print Accessed 10/22/2025.
  8. Nalbone L, Giarratana F, Napoli E. Balantidiasis: A Neglected Tropical Disease Used as a Study Model for a Holistic Approach to Sustainable Development in the Framework of Agenda 2030 Goals. Sustainability. 2021; 13(22):12799. https://doi.org/10.3390/su132212799
  9. Koopowitz A, Smith P, van Rensburg N, Rudman A. Balantidium coli-induced pulmonary haemorrhage with iron deficiency. S Afr Med J. 2010;100(8):534-536. Published 2010 Jul 26. doi:10.7196/samj.3592
  10. Karuna T, Khadanga S. A rare case of urinary balantidiasis in an elderly renal failure patient. Trop Parasitol. 2014;4(1):47-49. doi:10.4103/2229-5070.129165
  11. Dhawan S, Jain D, Mehta VS. Balantidium coli: an unrecognized cause of vertebral osteomyelitis and myelopathy. J Neurosurg Spine. 2013;18(3):310-313. doi:10.3171/2012.11.SPINE12519
  12. Hazarika M, Pai H V, Khanna V, Reddy H, Tilak K, Chawla K. Rare Case of Polymicrobial Keratitis With Balantidium coli. Cornea. 2016;35(12):1665-1667. doi:10.1097/ICO.0000000000000982
  13. Farmani F, Soleimani N, Razeghi M, Zamani A, Mohammadzadeh S, Soleimani D. Uninvited guest, Balantidium coli in urine in a patient with bladder cancer: A case report and review of the literature. Clin Case Rep. 2023;11(7):e7494. Published 2023 Jul 17. doi:10.1002/ccr3.7494
  14. About Balantidium coli infection. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). May 15, 2024. Available at: https://www.cdc.gov/balantidium/about/index.html Accessed on 10/22/2025.
  15. Balantidiasis. DPDx. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). June 6, 2019. Available at: https://www.cdc.gov/dpdx/balantidiasis/index.html Accessed on 10/22/2025.
  16. Schuster FL, Ramirez-Avila L. Current world status of Balantidium coli. Clin Microbiol Rev. 2008;21(4):626-638. doi:10.1128/CMR.00021-08
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Aprenda más

Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:

Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.

En español:

En inglés:

  • Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos.
  • PubMed, un recurso gratuito donde se puede buscar artículos publicados de literatura médica. En la mayoría de los casos es posible ver los resúmenes del artículo y algunas veces se puede obtener la versión completa de un artículo de forma gratuita.

Vea también nuestra página en inglés de NORD: Balantidiasis

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Centros médicos con experiencia en mi enfermedad

Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo.  De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.

NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos.  Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.

Para aprender más sobre NORD visite el siguiente enlace:  NORD en Español.

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Programas & Recursos

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Programas de asistencia RareCare®

NORD strives to open new assistance programs as funding allows. If we don’t have a program for you now, please continue to check back with us.

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NORD y la Fundación MedicAlert se han asociado en un nuevo programa para brindar protección a pacientes con enfermedades raras en situaciones de emergencia.

Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/medicalert-assistance-program/

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Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/rare-disease-educational-support/

Programa de descanso para cuidadores raros

Este programa de asistencia, primero en su tipo, está diseñado para los cuidadores de un niño o adulto diagnosticado con un trastorno raro.

Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/caregiver-respite/

Organizaciones de pacientes

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