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Trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S

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Última actualización: 12/10/2025
Años publicados: 2025


Reconocimiento

NORD agradece profundamente a Kenneth A. Bauer, MD, Profesor de Medicina de la Harvard Medical School, Beth Israel Deaconess Medical Center, por su ayuda en la preparación de este informe en inglés. El informe en inglés fue modificado y traducido al español por Gioconda Alyea, médica genetista brasileira, NORD, el 10 de diciembre del 2025.


Resumen

La trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S es un trastorno sanguíneo muy raro y grave. 1, 2

Los síntomas suelen comenzar en la primera infancia, la etapa de la vida que va desde el embarazo hasta los 8 años de vida. Algunos bebés desarrollan púrpura fulminans neonatal, una afección potencialmente mortal en la que se forman coágulos de sangre en los pequeños vasos sanguíneos de la piel y del cuerpo, lo que provoca manchas de color púrpura oscuro y daño tisular. Otros bebés pueden presentar trombosis multifocal, lo que significa que se forman coágulos de sangre en varias zonas del cuerpo al mismo tiempo. Algunos lactantes también desarrollan hemorragia intracraneal, que es un sangrado dentro del cráneo. No todos los niños presentan síntomas de inmediato. Algunos pueden presentar coágulos de sangre repetidos más tarde en la infancia. 2, 3

La trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S es causada por cambios (variantes o mutaciones) en las dos copias (alelos) del gen PROS1 que resultan en una deficiencia grave de la proteína S. La proteína S es una sustancia natural del organismo que ayuda a prevenir la formación de coágulos de sangre dañinos. 2, 4-6 En concreto, la proteína S ayuda a inhibir la coagulación. Esto significa que ayuda a evitar que la sangre se coagule en exceso. La herencia es autosómica recesiva. 1, 2,5, 7

El tratamiento de la púrpura fulminans neonatal (NPF) es una urgencia y requiere atención médica inmediata, así como un seguimiento continuo por parte de un equipo de especialistas que pueda vigilar el riesgo de trombosis y orientar el tratamiento. 2, 3

La deficiencia de proteína S se identificó por primera vez en Seattle, de donde procede su nombre. 1, 5 La deficiencia de proteína S también puede heredarse con un patrón autosómico dominante, que suele ser una enfermedad más leve y se caracteriza por un mayor riesgo de desarrollar coágulos de sangre. También se conoce como “trombofilia por deficiencia de proteína S (THPH5)” o como “trombofilia 5 por deficiencia de proteína S, autosómica dominante” o “trombofilia autosómica dominante por deficiencia de proteína S”. 1, 2, 5, 8

Ocasionalmente, la deficiencia de proteína S puede ser adquirida como consecuencia de afecciones adquiridas como enfermedad renal (es decir, síndrome nefrótico), embarazo o uso de anticonceptivos orales. 1, 7, 9

La forma autosómica recesiva de trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S es la forma menos frecuente de deficiencia de proteína S.1, 2

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Sinónimos

  • Trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S
  • Trombofilia autosómica recesiva por deficiencia congénita de proteína S
  • Trombofilia autosómica recesiva por deficiencia de proteína S (THPH6)
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Signos y Síntomas

Las personas con trombofilia hereditaria grave causada por deficiencia congénita de proteína S pueden desarrollar síntomas en cuestión de horas o pocos días después del nacimiento. Una de las presentaciones más graves se denomina púrpura fulminans. Esta afección se produce cuando se forman coágulos de sangre por todo el organismo, lo que impide el flujo sanguíneo normal. 2, 3

Cuando los coágulos bloquean la circulación, la piel y los tejidos afectados pueden empezar a morir, en un proceso llamado necrosis. Esto puede provocar sangrado anormal, grandes manchas o parches morados en la piel y zonas de coloración oscura. Estos cambios pueden extenderse con rapidez y la afección puede recidivar en episodios. Sin tratamiento rápido, la púrpura fulminans puede poner en peligro la vida. 2, 3

Otras posibles señales y síntomas de trombofilia hereditaria grave causada por deficiencia congénita de proteína S incluyen: 1, 2, 5

  • Coágulos en las venas (tromboembolismo venoso) o arterias (embolismo arterial), que pueden volver varias veces (recurrir)
  • Coágulos en las venas del cerebro (trombosis venosa cerebral), que pueden causar sangrado dentro del cerebro (hemorragia intracerebral)
  • Coágulos en los vasos que llevan sangre a los intestinos (trombosis mesentérica)
  • Coágulos en los pulmones (embolia pulmonar), que pueden afectar la respiración
  • Inflamación y coagulación en venas cercanas a la piel (tromboflebitis superficial)
  • Coágulos en los vasos sanguíneos del ojo (trombosis retiniana), desarrollo anormal de los vasos retinianos y posible pérdida de visión o ceguera
  • Exámenes de laboratorio que muestran poca o ninguna proteína S funcional
  • Evidencia de coagulación generalizada en todo el cuerpo (coagulación intravascular diseminada)

Las personas con la forma autosómica dominante de deficiencia de proteína S tienen riesgo de desarrollar coágulos de sangre. El nivel de riesgo varía ampliamente de una persona a otra. Factores como la cantidad de actividad residual de proteína S que hay en el organismo influyen en cuándo aparecen los coágulos, cuán graves son y con qué frecuencia ocurren. Algunas personas con esta forma pueden no desarrollar nunca un coágulo, y otras los desarrollan hasta la edad adulta. Cuando se desarrollan coágulos, con mayor frecuencia se presentan como trombosis venosa profunda en las piernas o como embolia pulmonar cuando parte de un coágulo en la pierna se desprende y se aloja en los pulmones, bloqueando el flujo sanguíneo. Los coágulos también pueden formarse en las venas que drenan los intestinos y, con menor frecuencia, en las venas cerebrales u otras localizaciones. 4-6, 8

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Causas y Herencia

La deficiencia de proteína S puede ser hereditaria o adquirida. La deficiencia hereditaria se produce cuando un cambio (variante o mutación) en el gen PROS1 altera la forma en que se produce la proteína S o cómo esta proteína funciona. En la trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S, las variantes afectan a ambas copias (alelos) del gen PROS1. 1, 2 4-6

La proteína S es una proteína anticoagulante natural producida principalmente en el hígado y activada a través de la vitamina K. En el torrente sanguíneo la proteína S circula en formas libre y unida, y solamente la forma libre puede regular la coagulación. La proteína S actúa junto con otra proteína, la proteína C, para bloquear dos factores de coagulación clave, el factor Va y el factor VIIIa, que normalmente aceleran la producción de trombina, la enzima que forma el coágulo. Al ayudar a desactivar estos factores y favorecer la degradación natural de los coágulos, la proteína S evita que los coágulos se hagan demasiado grandes o se formen cuando no son necesarios. Cuando la proteína S está baja o no funciona correctamente, estos mecanismos de control se debilitan y aumenta el riesgo de desarrollar coágulos. 1, 5, 7

Herencia

Las enfermedades genéticas están determinadas por la combinación de genes para una característica particular que se encuentran en los cromosomas recibidos del padre y de la madre, y cada gen tiene dos copias (alelos).

La trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S, la forma grave de deficiencia de proteína S que se desarrolla en la infancia, se hereda de forma autosómica recesiva. 1, 2

Los trastornos genéticos recesivos se producen cuando un individuo hereda dos variantes que causan la enfermedad, o sea, una variante génica que causa la enfermedad de cada progenitor. Puede ser la misma variante exacta (en homocigosis) o dos variantes diferentes del gen PROS1, de modo que ambas copias del gen son anormales (heterocigotos compuestos). 2, 4, 6 Si un individuo recibe un gen normal y un gen con la variante que causa la enfermedad, será “portador” de la enfermedad, pero generalmente no presentará síntomas. El riesgo de que dos progenitores portadores transmitan ambos la variante génica y tengan un hijo afectado es del 25% en cada embarazo. El riesgo de tener un hijo o hija que sea portador(a) como los padres es del 50% en cada embarazo. La probabilidad de que un hijo reciba genes normales de ambos padres es del 25%. El riesgo es el mismo para varones y mujeres. 1, 2

La forma más leve de deficiencia de proteína S es autosómica dominante, con penetrancia variable (la probabilidad de que una variante génica cause realmente una enfermedad en una persona). Sólo alrededor del 50% de las personas que tienen la variante génica desarrollan VTE; el 50% restante es asintomático y nunca desarrolla VTE. Existen algunos casos autosómicos dominantes raros en los que la deficiencia de proteína S es más grave. 1, 4, 5, 8

Los trastornos heredados con un patrón dominante se producen cuando una sola copia de una variante génica puede causar una determinada enfermedad. La variante génica puede heredarse de cualquiera de los progenitores o ser el resultado de un gen mutado (cambiado) en el individuo afectado (de novo). El riesgo de transmitir el gen anormal de un progenitor afectado a la descendencia es del 50% en cada embarazo. El riesgo es el mismo para varones y mujeres.

La deficiencia adquirida puede desarrollarse durante el embarazo, con el uso de anticonceptivos hormonales orales (pastillas anticonceptivas), durante trastornos graves de la coagulación como la coagulación intravascular diseminada (una condición grave en la que se forman coágulos dentro de los vasos sanguíneos de manera generalizada), o durante infecciones como el VIH (un virus que debilita el sistema inmunitario). Los niveles también pueden disminuir durante una trombosis aguda (cuando un coágulo de sangre se forma repentinamente), con ciertos fármacos de quimioterapia como la L-asparaginasa, o en afecciones como el síndrome nefrótico (una enfermedad renal en la que se pierde gran cantidad de proteínas por la orina) y la enfermedad hepática (cuando el hígado, que produce proteínas esenciales para la coagulación, no funciona bien).

Se han descrito reducciones temporales en niños que se recuperan de la varicela debido a anticuerpos (proteínas de defensa) que interfieren con la actividad de la proteína S. Estas afecciones adquiridas reducen la eficacia de la proteína S y pueden alterar el control natural que ejerce el organismo sobre el factor Va y el factor VIIIa, aumentando la tendencia a la formación anómala de coágulos. 1, 5, 7, 9

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Frecuencia

El número de personas con deficiencia de proteína S depende de cómo se mida. Cuando se mide mediante análisis de sangre (en que se considera una deficiencia cuando los niveles de proteína S están por debajo del 60% de lo normal), alrededor de 1 de cada 100 personas tiene niveles bajos de proteína S. Sin embargo, las formas hereditarias de deficiencia de proteína S, causadas por cambios genéticos, son menos frecuentes y afectan aproximadamente a 1 de cada 500 personas en el Reino Unido y Estados Unidos. Estos casos suelen ser autosómicos dominantes. La forma autosómica dominante más grave, en la que la variante génica resulta en una parada completa de la producción de proteína S, es realmente rara y ocurre solamente en alrededor de 1 de cada 10.000 personas. 1, 5

La trombofilia hereditaria grave por deficiencia congénita de proteína S, la forma autosómica recesiva de deficiencia de proteína S, es extremadamente rara y resulta siempre en una deficiencia grave de proteína S. Debido a que esta forma es tan poco frecuente, los médicos suelen informar casos individuales en lugar de estudiar grandes grupos de pacientes, y no hay estimaciones fiables de cuántas personas padecen esta forma grave, pero se estima que afecta aproximadamente 1 de cada 100 millones de personas.2

La púrpura fulminans no se ha visto en personas con deficiencia de proteína S autosómica dominante, salvo cuando la persona también tiene otros trastornos hereditarios de la coagulación y cuando sufre una infección, pero esto es extremadamente raro. Como se ha comentado, la púrpura fulminans es la presentación característica de la deficiencia de proteína S autosómica recesiva. 2, 3

La deficiencia de proteína S afecta tanto a hombres como a mujeres. La deficiencia de proteína S es de 5 a 10 veces más frecuente en poblaciones japonesas que en personas blancas. 1, 7

La forma adquirida de deficiencia de proteína S parece ser poco frecuente en algunos casos. 1, 7, 9

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Diagnóstico

El diagnóstico de la deficiencia de proteína S se basa en la identificación de síntomas característicos, una historia clínica y familiar detallada, una evaluación clínica exhaustiva y diversas pruebas especializadas. Algunos indicios de una posible deficiencia de proteína S incluyen coágulos de sangre que se desarrollan antes de los 50 años sin una causa evidente, coágulos de sangre recurrentes, coágulos en una persona con antecedentes familiares de formación de coágulos de sangre y coágulos que se producen en lugares que normalmente no se ven afectados, como las venas del intestino delgado (venas mesentéricas), las venas del hígado (venas porta) y las venas del cerebro (venas cerebrales). 1, 5, 7-9

El diagnóstico de la forma genética de deficiencia de proteína S puede ser complejo, porque existen muchas afecciones distintas que pueden reducir temporalmente los niveles de proteína S en la sangre (deficiencia de proteína S adquirida). 1, 5, 7-9

El diagnóstico de la deficiencia de proteína S se realiza midiendo la cantidad de proteína S en la sangre y qué tan bien funciona. Estas pruebas se llaman ensayos y miden la cantidad y la actividad de enzimas específicas en la sangre. La cantidad de proteína S puede variar según varios factores, incluida la edad. Los médicos evalúan dos tipos de niveles de proteína S:

  • Proteína S total, que incluye toda la proteína S presente en la sangre.
  • Proteína S libre, que es la forma activa que ayuda a prevenir la formación de coágulos de sangre.

Hay tres tipos de deficiencia de proteína S: 5, 7, 9, 10

  • Tipo I: una deficiencia cuantitativa. Tanto la proteína S total como la proteína S libre están bajas, lo que significa que el organismo no produce suficiente proteína S.
  • Tipo II: una deficiencia cualitativa. Los niveles de proteína S total y libre son normales, pero la proteína no funciona correctamente.
  • Tipo III: también una deficiencia cuantitativa. Los niveles de proteína S total son normales, pero los niveles de proteína S libre están disminuidos. Esto significa que la proteína S está presente, pero no disponible para realizar su función.

Las pruebas genéticas (moleculares) pueden identificar el cambio génico específico y confirmar el diagnóstico, pero no son necesarias para establecerlo. El diagnóstico se basa principalmente en los resultados de los análisis de sangre. 1, 4, 6, 10

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Tratamiento

Los bebés con deficiencia grave de proteína S y púrpura fulminans necesitan tratamiento urgente para reemplazar la proteína S faltante y estabilizar la coagulación. La terapia de primera línea es el plasma fresco congelado (FFP), que aporta proteína S y otros factores de coagulación. El FFP suele administrarse de forma repetida (a menudo cada 8–12 horas), ajustando la dosis según las necesidades del bebé. Un tratamiento más reciente, el concentrado de proteína C y proteína S derivado de plasma, representa una opción emergente en algunos centros, aunque su disponibilidad puede ser limitada. 1-3, 5, 11

Este tratamiento temprano tiene como objetivo detener la progresión de la coagulación en los vasos sanguíneos pequeños y medianos, prevenir la muerte tisular y evitar el daño orgánico. La atención de soporte puede incluir hemoderivados para mantener el recuento de plaquetas y el fibrinógeno en niveles seguros. Las lesiones cutáneas graves pueden requerir tratamiento quirúrgico, como la eliminación del tejido dañado. Se utilizan antibióticos si una infección desencadena o empeora la afección. 1-3, 5

Sin un tratamiento precoz y agresivo, la púrpura fulminans puede ser mortal o causar complicaciones a largo plazo, como pérdida de extremidades, ceguera o discapacidades neurológicas. 2, 3

Una vez controlada la fase aguda, los niños con deficiencia grave de proteína S necesitan tratamiento anticoagulante a largo plazo para prevenir futuros coágulos. El medicamento llamado rivaroxabana es una de las principales opciones de anticoagulación a largo plazo y se ha utilizado con éxito en la deficiencia grave de proteína S, pero la elección del medicamento debe individualizarse por un especialista. 1, 12, 13 Por lo general, se recomienda hacer tratamiento de anticoagulación de por vida, ya que el riesgo de nuevos coágulos sigue siendo alto. 1, 2, 5

La monitorización periódica es esencial para detectar nuevos episodios de trombosis, evaluar el crecimiento y el desarrollo, y ajustar el tratamiento según sea necesario. 1, 5

En las personas diagnosticadas más tarde en la infancia o en la edad adulta que tienen una enfermedad más leve, el tratamiento depende de si han tenido coágulos de sangre. Los coágulos se tratan del mismo modo que cualquier tromboembolismo venoso (VTE), utilizando medicamentos como heparina, warfarina o anticoagulantes orales directos (DOACs). La heparina suele administrarse primero durante al menos cinco días, seguida de warfarina o un DOAC. 1, 5, 7

Las personas que tienen deficiencia de proteína S pero no presentan síntomas pueden no necesitar tratamiento diario, pero pueden recibir anticoagulación preventiva en situaciones de mayor riesgo, como cirugías, viajes prolongados, embarazo o inmovilidad prolongada. Tras un coágulo, la warfarina suele utilizarse durante 3–6 meses, y por más tiempo si existen otras afecciones trombóticas. Se recomienda tratamiento de por vida en los casos de coágulos potencialmente mortales o coágulos en localizaciones poco habituales, como las venas del cerebro o del abdomen. 1, 5

Las personas embarazadas suelen ser tratadas con heparina de bajo peso molecular en lugar de warfarina durante el primer trimestre y después de las 36 semanas, para proteger tanto a la madre como al bebé. 1, 5

La asesoría genética puede ser beneficiosa para las personas afectadas y sus familias. 1, 2

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Investigaciones

El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “protein S deficiency” (término general) para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)

Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.

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Referencias

  1. Bauer KA. Protein S Deficiency. UpToDate, Inc. July 28, 2025. Available at: https://www.uptodate.com/contents/protein-s-deficiencyAccessed on December 5, 2025.
  2. Severe hereditary thrombophilia due to congenital protein S deficiency. Orphanet Encyclopedia, November 2009. Available at: https://www.orpha.net/consor/cgi-bin/OC_Exp.php?Lng=EN&Expert=743Accessed on December 5, 2025.
  3. Perera TB, Murphy-Lavoie HM. Purpura Fulminans. [Updated 2023 Jul 17]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532865/
  4. Alhenc-Gelas M, Plu-Bureau G, Horellou MH, et al. PROS1 genotype phenotype relationships in large cohort of adults with suspicion on inherited quantitative protein S deficiency. Thromb Haemost. 2016;115:570-579. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26466767
  5. Ten Kate MK, van der Meer J. Protein S deficiency: a clinical perspective. Haemophilia. 2008;14:1222-1228. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18479427
  6. Gandrille S, Borgel D, Sala N, et al. Protein S deficiency: a database of mutations – summary of the first update. Thromb Haemost. 2000;84:918. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11127877
  7. Wypasek E, Undas A. Protein C and protein S deficiency – practical diagnostic issues. Adv Clin Exp Med. 2013;22:259-267. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23986205
  8. Azvolinsky A. Large study clarifies risk of thrombosis associated with protein S deficiency. ASH Clinical News. Published June 2025. Accessed [date]. https://ashpublications.org/ashclinicalnews/news/8576/Large-Study-Clarifies-Risk-of-Thrombosis
  9. Marlar RA, Gausman JN. Protein S abnormalities: a diagnostic nightmare. Am J Hematol. 2011;86:418-421.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21523802
  10. Duebegen S, Kauke T, Marschall C, et al. Genotype of and laboratory and clinical phenotypes of protein s deficiency. Am J Clin Pathol. 2012;137:178-184. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22261441
  11. Mori F, Angelini C, Farina C. New plasma protein C and protein S concentrate: A synergy for therapeutic purposes. Vox Sang. 2024;119(3):193-202. doi:10.1111/vox.13567
  12. Martinelli I, Bucciarelli P, Artoni A, et al. Anticoagulant treatment with rivaroxaban in severe protein S deficiency. Pediatrics. 2013;132(5):e1435-e1439. doi:10.1542/peds.2013-1156
  13. Ameku K, Higa M. Rivaroxaban treatment for warfarin-refractory thrombosis in a patient with hereditary protein S deficiency. Case Rep Hematol. 2018;2018:5217301. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5828494/
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Aprenda más

Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:

Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.

En español:

  • Orphanet, la base de dados europea de enfermedades raras.

En inglés:

  • Online Mendelian Inheritance in Man (OMIM), un resumen completo y autorizado de genes humanos y fenotipos genéticos que está disponible gratuitamente. Debido a que OMIM está diseñado para ser utilizado principalmente por médicos y otros profesionales de salud, aunque sea abierta al público, la información es compleja y se recomienda a los usuarios que buscan información sobre una condición médica o genética personal que consulten con un médico calificado para obtener un diagnóstico y obtener respuestas a sus preguntas personales.
  • MedlinePlus, el sitio en la red de la Biblioteca Nacional de la Salud. Note que la información es sobre la deficiencia de la proteína S en general.
  • Medscape Reference, un sitio en la red que tiene información para médicos y profesionales de la salud. Note que la información es sobre la deficiencia de la proteína S en general.
  • MSD Manual, un sitio de información médica en la red. Note que la información es sobre la deficiencia de la proteína S en general.
  • National Blood Clot Alliance, una organización para personas que tienen riesgos aumentados de tener trombos.
  • PubMed, un recurso gratuito donde se puede buscar artículos publicados de literatura médica. En la mayoría de los casos es posible ver los resúmenes del artículo y algunas veces se puede obtener la versión completa de un artículo de forma gratuita.

Vea también nuestra página en inglés de NORD: Severe hereditary thrombophilia due to congenital protein S deficiency.

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Centros médicos con experiencia en mi enfermedad

Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo.  De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.

NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos.  Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.

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