Última actualización:
10/27/2025
Años publicados: 2025
Este reporte fue elaborado por Gioconda Alyea, médica genetista brasileira, FMD, MS, NORD, el 27 de octubre del 2025.
La rabia es una enfermedad viral poco común, pero mortal, que afecta el sistema nervioso central (el cerebro y la medula espinal). ¹⁻⁴ Se transmite a través de la mordedura o el rasguño de un animal infectado. Los primeros síntomas de la rabia son muy similares a los de la gripe, pero a medida que avanza la enfermedad, los síntomas pueden incluir alucinaciones, agresión, agitación, ansiedad, así como dificultad para tragar, salivación y miedo al agua (hidrofobia). ⁴
Una vez que aparecen los síntomas, la enfermedad es casi siempre mortal. Sin embargo, la rabia es prevenible si se recibe atención médica antes de que comiencen los síntomas. ⁴
Cada año, alrededor de 100,000 estadounidenses reciben la vacuna contra la rabia después de una posible exposición. 4, 5
El período de incubación de la rabia, es decir, el tiempo entre la exposición al virus y la aparición de los síntomas, suele variar entre dos y tres meses. Sin embargo, puede ser tan corto como una semana o tan largo como un año. Esta variación depende de factores como la cantidad de virus que ingresó al cuerpo y la ubicación de la mordedura o el rasguño. En general, los síntomas tienden a aparecer más rápido si la mordedura está más cerca de la cabeza o el cuello. ⁴
Los primeros signos de la rabia pueden ser leves y parecerse a los de la gripe. Estos síntomas iniciales incluyen: 4, 7
A medida que el virus se propaga al cerebro y la médula espinal, se desarrollan síntomas más graves, como: 4, 7
Una vez que comienzan los síntomas avanzados, la enfermedad es casi siempre mortal.
Hay dos formas clínicas de rabia: 6, 7
La rabia es causada por el virus de la rabia, que normalmente se transmite a través de la saliva de un animal infectado mediante mordeduras. También puede transmitirse por rasguños o cuando la saliva entra en contacto con los ojos, la boca o una herida abierta. 4, 8, 9
El virus de la rabia (RABV) y otros virus similares que pueden causar rabia son zoonóticos, lo que significa que pueden propagarse de animales a humanos. Estos virus afectan principalmente al sistema nervioso (son neurotrópicos) y tienen una forma similar a una bala. Pertenecen a un grupo de virus llamados Lyssavirus, que son parte de una familia más amplia conocida como Rhabdoviridae. ¹⁰
Además del virus clásico de la rabia, el serogrupo de la rabia incluye otros virus como Mokola, Duvenhage, Obodhiang, Kotonkan, Rochambeau, los lyssavirus europeos de murciélagos (tipos 1 y 2) y el lyssavirus australiano de murciélagos. Estos tipos de virus rara vez infectan a los seres humanos. Cada tipo de virus tiende a estar vinculado a ciertos hospedadores animales y regiones geográficas. El virus de la rabia más común se propaga entre perros y animales salvajes como murciélagos, zorros, chacales y zorrillos en Europa, África, América y Asia. En América Latina, algunos tipos asociados a murciélagos aún causan enfermedades en humanos y animales de granja. 7, 10
Otras rutas de transmisión, como inhalar partículas virales en el aire, consumir carne o leche cruda de animales infectados, o recibir trasplantes de órganos infectados, son extremadamente raras. La transmisión de persona a persona por mordeduras o saliva es teóricamente posible, pero nunca se ha confirmado. 6, 7 Muy raramente se han reportado casos transmitidos por donaciones de órganos.12
En los Estados Unidos, los casos de rabia humana son muy raros, usualmente menos de 10 por año, gracias a leyes estrictas de vacunación de mascotas, control de fauna silvestre y sistemas de salud pública. En EE. UU. se vacunan más de 90 millones de gatos y perros anualmente y se implementan programas de control de la rabia en animales salvajes. Los animales más frecuentemente asociados con la rabia en EE. UU. son los murciélagos, mapaches, zorrillos y zorros. 7, 11
A nivel global, la rabia representa un problema mucho más grave. Está presente en todos los continentes, excepto en la Antártida, y causa aproximadamente 59,000 muertes cada año, principalmente en Asia y África. Es probable que el número real sea aún mayor debido a la falta de notificación de casos. Los perros domésticos son la fuente principal de infección en todo el mundo, responsables de hasta el 99% de los casos humanos. Los niños entre 5 y 14 años son especialmente vulnerables. 7, 11
La rabia está clasificada como una enfermedad tropical desatendida (NTD, por sus siglas en inglés), ya que afecta principalmente a comunidades desfavorecidas y no recibe la atención ni la financiación necesarias. Aunque existen herramientas eficaces como vacunas y profilaxis pos-exposición (PEP), a menudo son demasiado costosas o difíciles de obtener en regiones de bajos ingresos. Aun así, más de 29 millones de personas reciben vacunas contra la rabia cada año después de una posible exposición.11, 13
Para combatir la enfermedad, los esfuerzos globales se centran en la vacunación masiva de perros, la educación pública y un mejor acceso a la atención médica.
La rabia está incluida en la Hoja de Ruta de la OMS para el Control Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas 2021-2030, que establece objetivos regionales y progresivos para el plan estratégico mundial con objeto de poner fin a las muertes humanas por rabia transmitida por perros de aquí a 2030 (véase también: Zero by 30).
La estrategia “Una Sola Salud” (One Health), que vincula la salud humana, animal y ambiental, es fundamental para el control de la rabia. Ha impulsado la colaboración internacional en enfermedades zoonóticas, especialmente en regiones donde el acceso a la atención, las vacunas y el diagnóstico sigue siendo limitado.
Enseñar a las personas cómo prevenir la rabia y qué hacer después de una mordedura de animal, especialmente en comunidades rurales y escuelas, puede salvar vidas. ¹¹
Los datos sobre la rabia están disponibles a través de organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud, el Boletín de Rabia de la OMS – Europa, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de Sanidad Animal. Vea la situación de la rabia por país.
Para obtener más información sobre cómo se evaluó el estado de rabia de un país o consultar publicaciones e informes relevantes, escriba a [email protected].
La rabia se diagnostica mediante una combinación de antecedentes clínicos (como la exposición a un animal) y pruebas de laboratorio. Las pruebas pueden incluir: 4-7
El diagnóstico clínico de la rabia es difícil sin un historial confiable de contacto con un animal rabioso o sin síntomas específicos como la hidrofobia o la aerofobia. El diagnóstico definitivo a menudo se realiza después de la muerte. Por lo tanto, el tratamiento temprano después de una exposición sospechosa es fundamental. ⁴ La evaluación precisa del riesgo es crucial para decidir sobre la administración de la profilaxis posexposición.
La confirmación postmortem de la infección por rabia se realiza mediante diversas técnicas diagnósticas que detectan virus completos, antígenos virales o ácidos nucleicos en tejidos infectados (cerebro, piel o saliva). Cuando sea posible, se debe analizar el animal que mordió. ⁷
Los proveedores de atención médica pueden consultar el CDC Yellow Book para obtener información adicional sobre la rabia. También pueden consultar la información de la OMS sobre técnicas de laboratorio para la rabia, Volumen 1 y Volumen 2 (en inglés) y sobre la recolección de muestras de rabia en el sitio web de los CDC en inglés (Rabies Specimen Packaging and Submission).
Una vez que comienzan los síntomas, la enfermedad es casi siempre mortal; por lo tanto, es esencial iniciar el manejo preventivo lo antes posible.
La profilaxis posexposición (PEP) es el tratamiento estándar después de una exposición sospechosa y es casi 100% efectiva si se inicia antes de que aparezcan los síntomas. Incluye: 4, 7, 10
Para las personas que tienen más probabilidades de entrar en contacto con la rabia, como veterinarios, oficiales de control animal, trabajadores de vida silvestre, viajeros frecuentes a países donde la rabia es común y entusiastas de actividades al aire libre como campistas y cazadores, se puede recomendar una vacunación previa a la exposición. Esta vacuna no reemplaza la PEP en caso de exposición, pero simplifica el tratamiento. Una persona que ya ha sido vacunada solamente necesita dos dosis adicionales de la vacuna contra la rabia después de la exposición. No necesita la inmunoglobulina, que puede ser costosa y difícil de conseguir. 4, 7, 10
Es importante entender que una vez que comienzan los síntomas de la rabia, como fiebre, confusión o dificultad para tragar, la enfermedad es casi siempre mortal. Pero con la atención adecuada brindada a tiempo, la rabia es completamente prevenible.
En algunos casos, especialmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados o exposiciones muy graves (como mordeduras profundas o múltiples), los médicos pueden usar anticuerpos monoclonales en lugar de inmunoglobulina. Estas proteínas producidas en laboratorio actúan como defensores específicos contra el virus. La Organización Mundial de la Salud respalda el uso de estos tratamientos más nuevos como seguros y eficaces. 7, 14, 15
Dado que estos virus continúan evolucionando y surgen nuevas variantes, existe el riesgo de que los tratamientos actuales contra la rabia, como las vacunas y la inmunoglobulina humana antirrábica (HRIG), eventualmente dejen de ser eficaces. ¹⁰
Vea también la información de MedlinePlus, el sitio en la red de la Biblioteca Nacional de la Salud de los Estados Unidos sobre las vacunas contra la rabia.
Las pautas para la vacunación contra la rabia en grupos de alto riesgo son mantenidas por el Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP) y se describen en Human Rabies Prevention — United States, 2008 Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (cdc.gov) con actualizaciones publicadas en el sitio ACIP Vaccine Recommendations and Schedules | CDC (en inglés). Informaciones adicionales para profesionales de la salud sobre la vacuna de pre-exposicion está disponible en el sitio de los CDC: CDC Rabies Preexposure Vaccinations (en inglés).
El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “rabies” para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)
Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.
Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:
Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.
En español:
En inglés:
Vea también nuestra página en inglés de NORD: Rabies.
Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo. De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.
NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos. Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.
Para aprender más sobre NORD visite el siguiente enlace: NORD en Español.
Nota: El sitio web de la Organización Nacional de Enfermedades Raras (NORD), sus bases de datos y su contenido tienen derechos de autor de NORD. Ninguna parte del sitio web de NORD, las bases de datos o los contenidos pueden copiarse de ninguna manera, incluidos, entre otros, los siguientes: descarga electrónica, almacenamiento en un sistema de recuperación o redistribución con fines comerciales sin el permiso expreso por escrito de NORD. Sin embargo, por la presente se otorga permiso para imprimir una copia impresa de la información sobre una enfermedad individual para su uso personal, siempre que dicho contenido no se modifique de ninguna manera y el crédito por la fuente (NORD) y el aviso de derechos de autor de NORD estén incluidos en la copia impresa. Cualquier otra reproducción electrónica u otras versiones impresas está estrictamente prohibida.

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NORD y la Fundación MedicAlert se han asociado en un nuevo programa para brindar protección a pacientes con enfermedades raras en situaciones de emergencia.
Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/medicalert-assistance-program/Asegurarse de que los pacientes y los cuidadores estén equipados con las herramientas que necesitan para vivir su mejor vida mientras manejan su condición rara es una parte vital de la misión de NORD.
Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/rare-disease-educational-support/Este programa de asistencia, primero en su tipo, está diseñado para los cuidadores de un niño o adulto diagnosticado con un trastorno raro.
Aprende más https://rarediseases.org/patient-assistance-programs/caregiver-respite/No patient organizations found related to this disease state.