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Encefalitis de Hashimoto

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Última actualización: 8/20/2025
Años publicados: 2025


Reconocimiento

NORD agradece sinceramente a Jeehun Lee, MD, Departamento de Pediatría, Samsung Medical Center, Facultad de Medicina de la Universidad Sungkyunkwan, Seúl, República de Corea, por su asistencia en la preparación de este informe en inglés. El informe en inglés fue modificado y traducido al español por Gioconda Alyea, médica genetista brasileira, NORD, el 19 de agosto del 2025.


Resumen

La encefalitis o encefalopatía de Hashimoto es un trastorno neurológico autoinmunitario raro y progresivo caracterizado por un deterioro de la función cerebral (encefalopatía). Las personas afectadas tienen anticuerpos antitiroideos en su organismo, especialmente anticuerpos anti‑peroxidasa tiroidea (TPO). Los anticuerpos son proteínas que son parte del sistema inmunológico y que  atacan organismos extraños o invasores. Los anticuerpos antitiroideos son aquellos que atacan equivocadamente el tejido tiroideo. Sin embargo, no está claro si estos anticuerpos desempeñan algún papel en el desarrollo de la encefalopatía de Hashimoto o si son un hallazgo coincidente.

Las principales señales y síntomas están relacionados con la encefalopatía, una condición que se manifiesta con deterioro cognitivo, alteración de la conciencia, síntomas psiquiátricos y convulsiones. La progresión puede ser aguda, de aparición y remisión recurrente (que se cura y reaparece de nuevo), o de progresión lenta. Son comunes las anormalidades del comportamiento, la confusión, las alucinaciones y los trastornos del sueño. El síndrome a menudo se diagnostica erróneamente como un trastorno psiquiátrico primario u otra forma de encefalopatía.

La función tiroidea en las personas afectadas varía. Mientras muchos son eutiroideos (función tiroidea normal), algunos presentan hipotiroidismo o, con menor frecuencia, hipertiroidismo.

Los síntomas generalmente mejoran con tratamiento con corticoides. En los casos en los que no hay mejoría, pueden utilizarse terapias inmunosupresoras adicionales como azatioprina, ciclofosfamida, rituximab, inmunoglobulina intravenosa (IVIG) o plasmaféresis. Los medicamentos anticonvulsivos y antipsicóticos se indican según las necesidades, basados en los síntomas individuales.

Algunos investigadores creen que existe una relación entre la encefalopatía de Hashimoto y la tiroiditis de Hashimoto, un trastorno autoinmunitario en el que los anticuerpos antitiroideos dañan erróneamente la tiroides. El nombre “encefalopatía de Hashimoto” proviene de la presencia de anticuerpos antitiroideos y encefalopatía ocurriendo juntos. No se comprende completamente si estos dos trastornos están vinculados. Debido a que no hay evidencia de que los anticuerpos antitiroideos en la encefalopatía de Hashimoto contribuyan al daño cerebral, y porque la mayoría de los individuos afectados tienen una tiroides con función normal, algunos investigadores creen que son hallazgos coincidentes. Algunos médicos han preferido el nombre “encefalopatía asociada a tiroiditis autoinmune sensible a esteroides o SREAT” en lugar de encefalopatía de Hashimoto.

El diagnóstico requiere una combinación de evaluación clínica, detección de anticuerpos antitiroideos, exclusión de otras causas de encefalopatía y, a menudo, una respuesta positiva al tratamiento con corticosteroides. Estudios más recientes también sugieren la utilidad de anticuerpos anti‑α‑enolasa como un biomarcador potencialmente más específico.

El tratamiento típicamente comienza con corticosteroides en dosis altas, lo que a menudo resulta en una mejora clínica rápida. Para los casos refractarios a esteroides o en recaídas, pueden utilizarse terapias inmunosupresoras adicionales como azatioprina, ciclofosfamida, rituximab, administración de inmunoglobulina intravenosa (IVIG) o un procedimiento conocido como plasmaféresis. Los medicamentos anticonvulsivos y antipsicóticos se indican según las necesidades, basados en los síntomas individuales.

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Sinónimos

  • EH
  • Encefalopatia de Hashimoto
  • Encefalopatía asociada a tiroiditis autoinmune sensible a esteroides
  • SREAT
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Signos y Síntomas

El síntoma más importante es el deterioro de la función cerebral (encefalopatía), es decir, alteración del estado mental. Es deterioro de la cognición, atención, orientación, ciclo sueño-vigilia y conciencia.

Aunque los investigadores han logrado establecer un síndrome claro con síntomas característicos, mucho sobre el trastorno no se comprende completamente. Varios factores, incluidos el pequeño número de casos identificados, la falta de estudios clínicos grandes y la posibilidad de otros genes que influyen en el trastorno, impiden que los médicos sepan todos los síntomas asociados y el pronóstico. Por lo tanto, es importante tener en cuenta que los individuos afectados pueden no presentar todos los síntomas listados a continuación. Los individuos afectados y sus familias deben hablar con sus médicos y equipo médico sobre su caso específico, los síntomas asociados y el pronóstico general.

Los síntomas específicos y la gravedad del trastorno pueden variar ampliamente de un individuo a otro. El trastorno puede seguir un curso recurrente y remitente, lo que significa que los síntomas de deterioro cognitivo y alteración de la conciencia atraviesan ciclos en los que empeoran y mejoran.

En algunas personas, el trastorno será de progresión lenta en lugar de recurrente y remitente. En estas personas, hay un patrón progresivo de deterioro cognitivo que incluye confusión, alucinaciones, demencia y alteración del ciclo sueño-vigilia, incluyendo dificultad para mantener el sueño y dormir por periodos más largos de lo habitual. La depresión puede ser el signo inicial en esta forma.

Aunque existen dos patrones distintos de desarrollo de la enfermedad en la encefalitis o encefalopatía de Hashimoto, las señales y los síntomas específicos pueden superponerse. La gravedad, progresión y síntomas específicos asociados con el trastorno pueden variar ampliamente de una persona a otra.

Síntomas adicionales que pueden desarrollarse incluyen:

  • Convulsiones
  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Nerviosismo
  • Reflejos exagerados (hiperreflexia)
  • Pobre apetito
  • Confusión
  • Pérdida de flujo sanguíneo a una zona del cerebro llamada cerebro (isquemia cerebral)
  • Conciencia alterada
  • Pérdida del contacto con la realidad (psicosis).

A veces, las personas pueden desarrollar temblores, movimientos anómalos bruscos (mioclonías), mala coordinación de movimientos voluntarios (ataxia) y habla arrastrada (disartria).

Las personas afectadas pueden ser distraídas y tener dificultades de concentración y no comprender conceptos básicos. También pueden exhibir cambios conductuales que incluyen depresión, ansiedad, inestabilidad emocional, aislamiento social y cambios en su personalidad.

El trastorno puede seguir un curso limitado que se resuelve sin tratamiento (autolimitado), seguir un curso donde la enfermedad empeora con el tiempo (progresiva), o seguir un curso recurrente y remitente (en que la enfermedad viene y va).

Muchas personas con encefalopatía de Hashimoto tienen una tiroides con función normal (eutiroideos) a pesar de la presencia de anticuerpos antitiroideos. Otros individuos pueden tener una tiroides hipoactiva (hipotiroidismo) o hiperactiva (hipertiroidismo). La tiroides forma parte del sistema endocrino, la red de glándulas que secretan hormonas que regulan procesos químicos (metabolismo) que influyen en la frecuencia cardíaca, temperatura corporal y presión arterial.

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Causas y Herencia

Se cree que la encefalopatía de Hashimoto (HE) resulta de una reacción autoinmune, aunque el mecanismo preciso no se comprende bien. Se asocia con la presencia de autoanticuerpos, particularmente anticuerpos anti‑peroxidasa tiroidea (TPO), anti‑tiroglobulina y anti‑α‑enolasa NH₂-terminal. Sin embargo, estos anticuerpos no parecen causar directamente daño cerebral, ni sus niveles se correlacionan con la gravedad de los síntomas neurológicos; por lo tanto, su presencia puede reflejar simplemente una predisposición autoinmunitaria generalizada.

Los anticuerpos anti‑NAE son autoanticuerpos que atacan el NH₂-terminal de la α‑enolasa, una enzima presente en varios tejidos, incluido el cerebro. Se cree que estos anticuerpos participan en el proceso autoinmune asociado con la encefalopatía de Hashimoto. Debido a que se encuentran raramente en otras condiciones, los anticuerpos anti‑NAE se consideran altamente específicos de la HE, pero no siempre están presentes. Los anticuerpos anti‑α‑enolasa, que atacan una enzima ampliamente expresada en tejidos incluidos el cerebro, han emergido como un biomarcador potencialmente útil pero no definitivo para la HE. Su presencia, combinada con anticuerpos antitiroideos, fortalece el caso de un proceso autoinmune activo.

En las enfermedades autoinmunes, el sistema inmunitario ataca equivocadamente los propios tejidos del cuerpo. En la HE, se cree que esta respuesta inmunitaria lleva a la alteración de la barrera hematoencefálica, resultando en inflamación localizada y potencialmente tanto lesión neuronal directa como indirecta. La barrera hematoencefálica es una estructura protectora que separa la sangre de los tejidos del cerebro, evitando que sustancias dañinas y ciertas moléculas entren al sistema nervioso central. Actúa como un filtro altamente selectivo, permitiendo el paso de nutrientes esenciales y oxígeno, pero bloqueando la entrada de la mayoría de las sustancias presentes en la sangre.

Un mecanismo propuesto es la vasculitis cerebral autoinmune, inflamación de los vasos sanguíneos dentro del cerebro, lo que podría explicar algunos de los síntomas encefalopáticos observados en la HE.

Es importante destacar que la HE puede ocurrir en individuos con función tiroidea normal (eutiroideos), y la disfunción tiroidea no es necesaria para el diagnóstico. La presencia de anticuerpos antitiroideos en dichos individuos sugiere que su papel puede ser diagnóstico más que patogénico.

Se necesita más investigación para aclarar los mecanismos inmunopatogénicos exactos involucrados en la HE y para identificar biomarcadores específicos que puedan guiar el diagnóstico y tratamiento.

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Frecuencia

La encefalitis o encefalopatía de Hashimoto es una enfermedad rara que afecta con más frecuencia a mujeres que a hombres. Se estima que el trastorno afecta a 2,1 por cada 100.000 individuos en la población general. Puede afectar a niños, pero solo aproximadamente 60 niños afectados han sido descritos en la literatura médica. Las enfermedades raras a menudo se diagnostican mal o no se diagnostican, lo que dificulta determinar la frecuencia real en la población general.

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Diagnóstico

El diagnóstico de la encefalitis o encefalopatía de Hashimoto se basa en la identificación de síntomas característicos, una historia clínica y una evaluación clínica detallada y una variedad de pruebas especializadas. Por definición, en la encefalopatía de Hashimoto se tienen  niveles detectables de anticuerpos antitiroideos en el cuerpo. Sin embargo, no hay correlación entre la cantidad de anticuerpos y la presencia o gravedad de los síntomas. Los anticuerpos antitiroideos son relativamente comunes en la población general, por lo que este hallazgo debe ocurrir en individuos con los hallazgos característicos asociados con la encefalopatía de Hashimoto y en quienes se han descartado otros diagnósticos potenciales.

Pruebas clínicas y estudio

Los análisis de sangre pueden revelar niveles elevados de anticuerpos antitiroideos. El líquido cefalorraquídeo (LCR), que es el fluido claro que sostiene y protege el cerebro y la médula espinal, puede mostrar hallazgos inespecíficos, incluidos niveles anormalmente altos de ciertas proteínas. Los anticuerpos anti‑NAE están emergiendo como un marcador útil, con alta especificidad pero sensibilidad limitada, es decir, no están presentes en otras enfermedades (alta especificidad), pero no siempre están presentes en la encefalopatía de Hashimoto (sensibilidad limitada).

Se puede recomendar a los médicos realizar un electroencefalograma (EEG), que es una prueba que mide la actividad eléctrica del cerebro y puede mostrar cambios en la función cerebral y lentitud de la actividad de fondo. Un EEG también puede usarse para ayudar a detectar convulsiones.

Se pueden realizar técnicas de imagen especializadas, incluida la resonancia magnética (MRI). Una MRI utiliza un campo magnético y ondas de radio para producir imágenes seccionales de órganos y tejidos corporales específicos, incluido el cerebro. Una MRI suele ser normal y se utiliza para excluir otras causas de encefalopatía. En casos poco comunes puede mostrar cambios difusos o focales en la sustancia blanca.

Los médicos utilizan un conjunto de criterios para ayudar a diagnosticar la encefalopatía de Hashimoto. Estas pautas se conocen como criterios de Graus y criterios de Graus revisados. Ayudan a asegurar que otras condiciones posibles se descarten cuidadosamente antes de que se haga el diagnóstico de encefalopatía de Hashimoto.

Panel A: criterios originales de Graus

  • Signos de disfunción cerebral (encefalopatía): esto puede incluir convulsiones, sacudidas musculares (mioclonus), alucinaciones o síntomas similares a un accidente cerebrovascular.
  • Problemas tiroideos leves: la mayoría de los pacientes tiene hipotiroidismo leve o lí
  • Imágenes cerebrales (MRI): la imagen puede parecer normal o mostrar solamente cambios inespecíficos que no son únicos de ninguna enfermedad.
  • Anticuerpos tiroideos en sangre: incluyen peroxidasa tiroidea (TPO) o anticuerpos contra la tiroglobulina. Su presencia apoya una causa autoinmune, pero no la confirma por sí sola.
  • Ausencia de anticuerpos específicos relacionados con el cerebro (neuronales): estos anticuerpos, que se ven en otras enfermedades autoinmunes del cerebro, deben estar ausentes en sangre y líquido cefalorraquí
  • Exclusión de otras causas posibles: los médicos deben descartar infecciones, tumores, toxinas y otras condiciones médicas que puedan explicar los sí

Panel B: criterios de Graus revisados

  • Problemas repentinos o que empeoran gradualmente del pensamiento y la memoria, síntomas psiquiátricos o convulsiones.
  • Función tiroidea normal o levemente disminuida
  • Niveles altos de anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea (TPO) en la sangre (por encima de 200 IU/mL).
  • Ausencia de anticuerpos específicos del cerebro detectables en sangre o líquido cefalorraquí
  • Exclusión de otras condiciones que puedan explicar los síntomas, como infecciones, toxinas, problemas metabólicos, ictus o tumores.

Estos criterios se usan juntos para guiar el diagnóstico y tratamientom. No todas las personas cumplirán todos los criterios, pero ayudan a los médicos a identificar cuándo la encefalopatía de Hashimoto puede ser la causa de los síntomas de una persona. El reconocimiento temprano y el tratamiento, a menudo con corticosteroides, pueden llevar a una mejoría significativa.

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Tratamiento

La encefalitis o encefalopatía de Hashimoto se trata con medicamentos conocidos como corticoides. Los corticoides se utilizan para tratar la inflamación y los individuos afectados han respondido muy bien a este tratamiento. La mejor dosis (dosis óptima) se desconoce, pero variará según varios factores, incluida la edad de la persona, la salud general y la tolerancia individual al medicamento. El tratamiento suele comenzar con dosis altas de corticosteroides, que luego se reducen gradualmente. La terapia prolongada con dosis altas de corticoides se asocia con efectos secundarios significativos, por lo que inicialmente se usan dosis altas para controlar el trastorno antes de reducir las dosis. En la mayoría de las personas, los síntomas suelen mejorar o desaparecer por completo en pocos meses, aunque las personas requieren tratamiento por hasta dos años.

Si los corticoides son ineficaces o no son bien tolerados, se pueden usar otros medicamentos que suprimen la actividad del sistema inmunitario (medicamentos inmunosupresores), incluidos azatioprina y ciclofosfamida. Otras opciones terapéuticas incluyen la inmunoglobulina intravenosa (IVIG) o la plasmaféresis.

La inmunoglobulina intravenosa (IVIG) es un tratamiento médico que consiste en la administración de anticuerpos (inmunoglobulinas) obtenidos del plasma de muchos donantes sanos. La IVIG resulta en la neutralización de autoanticuerpos circulantes. La plasmaféresis puede eliminar autoanticuerpos de la sangre. La plasmaféresis es un método para eliminar sustancias no deseadas (toxinas, sustancias metabólicas, autoanticuerpos) de la sangre. Durante la plasmaféresis, se extrae sangre del individuo afectado y las células sanguíneas se separan del plasma. Luego, el plasma se reemplaza con otro plasma humano y la sangre se transfunde nuevamente al individuo afectado.

Algunas personas con encefalopatía de Hashimoto pueden recaer y requerir otro ciclo de terapia con corticosteroides o terapia inmunosupresora.

El manejo de los síntomas asociados incluye antiepilépticos para convulsiones, antipsicóticos para síntomas psiquiátricos y terapia con hormona tiroidea para aquellos con hipotiroidismo.

Aunque faltan protocolos específicos de rehabilitación para la EH, son aplicables estrategias para otros trastornos neuroinflamatorios y cognitivos:

  • Rehabilitación cognitiva (CR) para mejorar la memoria, atención y funciones ejecutivas.
  • Terapia física para restaurar la función motora, la marcha y la coordinació
  • Apoyo psicosocial para abordar alteraciones emocionales y conductuales.

La educación del paciente, la capacitación del cuidador y un equipo de atención multidisciplinario son esenciales para el manejo a largo plazo.

Se necesita más investigación para establecer protocolos estandarizados de rehabilitación y determinar los resultados a largo plazo.

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Investigaciones

El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “Hashimoto Encephalopathy” para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)

Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.

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Referencias

Lee J, Yu HJ, Lee J. Hashimoto encephalopathy in pediatric patients: homogeneity in clinical presentation and heterogeneity in antibody titers. Brain Dev. 2018;40:42-48. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28784301

Lee Y, House EM. Treatment of steroid-resistant Hashimoto encephalopathy with misidentification delusions and catatonia. Psychosomatics. 2017;58:322-327. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28190544

Dominique Endres, Perlov E, Stich O, Tebartz van Elst L. Steroid response encephalopathy associated with autoimmune thyroiditis (SREAT) presenting as major depression. BMC Psychiatry. 2016;16:184. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4895894/

De Holanda NC, de Lima DD, Cavalcanti TB, Lucena CS, Bandeira F. Hashimoto’s encephalopathy: systemic review of the literature and an additional case. J Neuropsychiatry Clin Neurosci. 2011;23;384-390. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22231308

Mocellin R, Walterfang M, Velakoulis D. Hashimoto’s encephalopathy: epidemiology, pathogenesis and management. CNS Drug. 2007;21:799-811. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17850170

Taylor SE, Tudor-Williams G, Garalda ME, Martinez-Alier N. Hashimoto’s encephalopathy. Lancet. 2003;361:1912-1913. https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(03)13525-8/fulltext

Chaudhuri J, Mukherjee A, Chakravarty A. Hashimoto’s Encephalopathy: Case Series and Literature Review. Curr Neurol Neurosci Rep. 2023;23(4):167-175. doi:10.1007/s11910-023-01255-5

Croce L, Dal Molin M, Teliti M, Rotondi M. Hashimoto’s encephalopathy: an endocrinological point of view. Front Endocrinol (Lausanne). 2024;15:1367817. Published 2024 Apr 10. doi:10.3389/fendo.2024.1367817

Manocchio N, Magro VM, Massaro L, Sorbino A, Ljoka C, Foti C. Hashimoto’s Encephalopathy: Clinical Features, Therapeutic Strategies, and Rehabilitation Approaches. Biomedicines. 2025; 13(3):726. https://doi.org/10.3390/biomedicines13030726

Rubin DI. Hashimoto Encephalopathy. UpToDate, Inc. Jan 16, 2025. 10. Available at: https://www.uptodate.com/contents/hashimoto-encephalopathy Accessed August 20, 2025.

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Aprenda más

Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:

Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.

En español:

  • Orphanet, la base de dados europea de enfermedades raras.

En inglés:

  • Hashimoto Encephalopathy/SREAT Alliance, una organización de apoyo para personas con encefalopatía de Hashimoto.
  • Autoimmune Encephalitis Alliance, una organización de apoyo para personas con encefalitis autoinmune.
  • Encephalitis International, una organización de apoyo para personas con encefalitis.
  • PubMed, un recurso gratuito donde se puede buscar artículos publicados de literatura médica. En la mayoría de los casos es posible ver los resúmenes del artículo y algunas veces se puede obtener la versión completa de un artículo de forma gratuita.

Vea también nuestra página en inglés de NORD: Hashimoto Encephalopathy.

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Centros médicos con experiencia en mi enfermedad

Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo.  De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.

NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos.  Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.

Para aprender más sobre NORD visite el siguiente enlace:  NORD en Español.

 Nota: El sitio web de la Organización Nacional de Enfermedades Raras (NORD), sus bases de datos y su contenido tienen derechos de autor de NORD. Ninguna parte del sitio web de NORD, las bases de datos o los contenidos pueden copiarse de ninguna manera, incluidos, entre otros, los siguientes: descarga electrónica, almacenamiento en un sistema de recuperación o redistribución con fines comerciales sin el permiso expreso por escrito de NORD.  Sin embargo, por la presente se otorga permiso para imprimir una copia impresa de la información sobre una enfermedad individual para su uso personal, siempre que dicho contenido no se modifique de ninguna manera y el crédito por la fuente (NORD) y el aviso de derechos de autor de NORD estén incluidos en la copia impresa. Cualquier otra reproducción electrónica u otras versiones impresas está estrictamente prohibida.

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Programas & Recursos

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Programas de asistencia RareCare®

NORD strives to open new assistance programs as funding allows. If we don’t have a program for you now, please continue to check back with us.

Programas de Asistencia Adicional

Programa de Asistencia MedicAlert

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Asegurarse de que los pacientes y los cuidadores estén equipados con las herramientas que necesitan para vivir su mejor vida mientras manejan su condición rara es una parte vital de la misión de NORD.

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Este programa de asistencia, primero en su tipo, está diseñado para los cuidadores de un niño o adulto diagnosticado con un trastorno raro.

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