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Mielofibrosis primaria

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Última actualización: 1/27/2026
Años publicados: 2026


Reconocimiento

NORD agradece sinceramente a Ayalew Tefferi, MD, División de Hematología, Mayo Clinic, College of Medicine, y a Gioconda Alyea, médica genetista brasileira, NORD, el 27 de enero del 2026, por su ayuda en la preparación de este informe.


Resumen

La mielofibrosis primaria (MFP) es un trastorno poco frecuente de la médula ósea que se caracteriza por alteraciones en la producción de las células sanguíneas (hematopoyesis) y por la cicatrización anormal (formación de tejido fibroso) dentro de la médula ósea.1-5 La médula ósea es el tejido blando y esponjoso que se encuentra en el centro de la mayoría de los huesos, y contiene células especializadas llamadas células madre hematopoyéticas, que crecen y con el tiempo se desarrollan en uno de los tres tipos principales de células sanguíneas, glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. 1, 2

Los síntomas asociados con la mielofibrosis primaria varían y están relacionados con las alteraciones que afectan la producción de células sanguíneas. 1, 3 Las personas afectadas pueden no presentar síntomas en el momento del diagnóstico (asintomáticas) y pueden permanecer sin síntomas durante muchos años. 3, 5 Con el tiempo, las personas con MFP pueden desarrollar fatiga, fiebre, infecciones frecuentes, palidez cutánea, sudores nocturnos y pérdida de peso inexplicada. 1, 3, 5, 6  El agrandamiento del bazo (esplenomegalia) es un hallazgo común. 1, 3, 5 También puede presentarse agrandamiento del hígado (hepatomegalia). 1, 3

En la mielofibrosis primaria hay un cambio en el ADN (variante) en una sola célula madre hematopoyética y esta célula anormal se reproduce de forma continua. 3, 6, 7 Este cambio del ADN no se hereda, ya que no afecta a las células reproductivas.³ Con el tiempo, estas células anormales desplazan a las células normales y sanas de la médula ósea y, junto con la cicatrización anormal dentro de la médula, alteran la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.³

En más de la mitad de las personas con MFP se identifica un cambio (variante) en el gen JAK2. Las variantes en el gen CALR se detectan en aproximadamente el 20%–25% de los casos, mientras que las variantes del gen MPL están presentes en alrededor del 6%–7% de las personas con MFP. 8-10 El papel exacto que desempeñan estas anomalías genéticas en el desarrollo del trastorno no se comprende por completo. 6, 8

El tratamiento de la MFP incluye varios medicamentos y, en algunos casos, un procedimiento para reemplazar la médula ósea.

Introducción

La mielofibrosis primaria pertenece a un grupo de enfermedades conocidas como neoplasias mieloproliferativas (MPN). Este grupo de trastornos se caracteriza por la sobreproducción (proliferación) de una o más de las tres principales líneas celulares sanguíneas, glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. 1, 3, 6 El término “mielofibrosis” suele reservarse para la fibrosis de la médula ósea relacionada con una neoplasia mieloide.

Las neoplasias mieloproliferativas incluyen:

Debido a que las MPN se caracterizan por un crecimiento celular no controlado, también pueden clasificarse como cánceres de la sangre. 1, 6

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Sinónimos

  • Metaplasia mieloide agnogénica
  • Mielofibrosis con metaplasia mieloide
  • Mielofibrosis idiopática
  • MFP
  • Osteomielofibrosis
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Signos y Síntomas

La mayoría de los síntomas de la mielofibrosis primaria (MFP) están relacionados con alteraciones que afectan la producción de los tres principales tipos de células sanguíneas, glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. 1, 2, 4 La mayoría de las células sanguíneas se producen en la médula ósea y se liberan al torrente sanguíneo para viajar por todo el cuerpo y desempeñar sus funciones específicas. Los glóbulos rojos transportan oxígeno al organismo, los glóbulos blancos ayudan a combatir infecciones y las plaquetas permiten la formación de coágulos para detener el sangrado. 1, 2

En la mielofibrosis primaria, a menudo hay niveles bajos de glóbulos rojos circulantes, una condición conocida como anemia. Los glóbulos rojos también pueden tener una forma anormal (por ejemplo, con forma de lágrima) y estar poco desarrollados (inmaduros). Los glóbulos blancos y las plaquetas también pueden ser anormales e inmaduros. Sin embargo, con frecuencia se producen demasiados glóbulos blancos. Los niveles de plaquetas pueden ser anormalmente bajos o altos. 1, 3

Los síntomas específicos y la evolución de la mielofibrosis primaria varían de una persona a otra. 1, 3   Algunas personas pueden no presentar síntomas durante muchos años (asintomáticas).³ Las señales y los síntomas descritos pueden incluir: 1, 3, 4

  • Anemia, que puede causar:
    • Cansancio
    • Debilidad
    • dificultad para respirar
    • mareos
    • dolores de cabeza
    • irritabilidad
    • palidez cutánea
    • También pueden presentarse fiebre y sudores nocturnos intensos, junto con pérdida de peso
  • Susceptibilidad a infecciones bacterianas y fúngicas, ya que, aunque el recuento de glóbulos blancos pueda estar elevado, estas células son anormales y no funcionan correctamente
  • Producción anormal de plaquetas, que puede resultar en la aparición de moretones, sangrado espontáneo de encías o nariz, y petequias, que son pequeñas manchas rojas planas bajo la piel causadas por sangrado

Otras señales y síntomas comunes incluyen: 1, 3-5

  • Agrandamiento anormal del bazo (esplenomegalia), que puede causar dolor o sensación de plenitud debajo de las costillas del lado izquierdo o dolor referido al hombro superior izquierdo
  • Agrandamiento anormal del hígado (hepatomegalia), que ocurre en aproximadamente dos tercios de las personas afectadas.

Estos hallazgos se deben en parte a la hematopoyesis extramedular, un proceso anormal en el que las células sanguíneas se producen fuera de la médula ósea. 1, 7, 11 

La hematopoyesis extramedular también puede causar la formación de tumores fibrohematopoyéticos en el tracto gastrointestinal, pulmones, piel, hígado, bazo, cerebro o cerca de la columna vertebral. 1, 7, 11 Los síntomas dependen de la localización del tumor y pueden resultar de la compresión de estructuras cercanas o del deterioro de la función orgánica, incluyendo sangrado gastrointestinal, complicaciones neurológicas o compresión de la médula espinal. 1, 7  El dolor óseo o articular puede desarrollarse más adelante en el curso de la enfermedad. 1,10

Las complicaciones adicionales pueden incluir: 1, 3 

  • Aumento de la presión arterial en la vena principal que irriga el hígado (hipertensión portal) debido al exceso de flujo sanguíneo proveniente del bazo agrandado 1, 3
    • Esto puede hacer que la sangre se desvíe hacia venas más pequeñas del estómago o el esófago, que pueden agrandarse y romperse, provocando sangrado (várices esofágicas o gástricas)
  • Aumento de la presión arterial en la arteria principal de los pulmones (hipertensión pulmonar).

Aproximadamente el 10%–20 % de las personas afectadas tienen un riesgo por 10 años de sufrir una transformación leucémica, en la que la mielofibrosis primaria progresa a leucemia mielógena aguda. 1, 3, 5

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Causas y Herencia

La causa de la mielofibrosis primaria es desconocida (idiopática). 1, 3 Más del 80% de las personas con mielofibrosis primaria presentan cambios en ciertos genes que desempeñan un papel en la enfermedad. El cambio más común afecta al gen JAK2 y se encuentra en aproximadamente el 50% al 60% de los pacientes. Los cambios en el gen CALR ocurren en alrededor del 20% al 25%, y los cambios en el gen MPL se encuentran en aproximadamente el 6% al 7% de los pacientes. Alrededor del 10% al 15% de las personas con mielofibrosis primaria no presentan ninguno de estos cambios genéticos. Este grupo suele denominarse mielofibrosis primaria “triple negativa”. 10, 12

El papel exacto que desempeñan las variantes de los genes JAK2, CALR o MPL en el desarrollo de la mielofibrosis primaria no se comprende completamente. 6, 8

Muchos de los síntomas de la mielofibrosis primaria se producen porque las alteraciones afectan la formación de las células sanguíneas. 1, 7  El trastorno comienza con un cambio adquirido en el ADN de una célula madre hematopoyética. 1, 3, 6 Esta célula con el cambio genético se reproduce, o sea, produce copias de sí misma que también portan los mismos cambios en el ADN. 1, 6  Estas células anormales finalmente superan en número a las células sanas en la médula ósea. 1, 3  En respuesta a este proceso, se forma tejido cicatricial anormal (fibroso) dentro de la médula ósea (fibrosis), lo que afecta aún más la producción de células sanguíneas. En la mielofibrosis primaria existe una sobreproducción de megacariocitos, que son células que con el tiempo se convierten en plaquetas. 1, 7

Estos megacariocitos liberan sustancias llamadas citocinas, que pueden estimular la formación de tejido fibroso dentro de la médula. Otros cambios pueden afectar la médula, incluidos el aumento anormal de la densidad o endurecimiento del hueso o de la médula (osteoesclerosis) y el desarrollo de un número excesivo de pequeños vasos sanguíneos (angiogénesis). 1, 7

La MFP a menudo causa agrandamiento del bazo porque el cuerpo produce demasiados glóbulos blancos y comienza a fabricar células sanguíneas fuera de la médula ósea. Muchos pacientes también presentan síntomas generales como cansancio, pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos. Estos síntomas ocurren porque la inflamación en el cuerpo aumenta el metabolismo y el consumo de energía. Actualizaciones recientes de la 5.ª edición de la Clasificación de Tumores Hematolinfoides de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (WHO-HAEM5) y de la Clasificación de Consenso Internacional (ICC) distinguen dos etapas de la MFP: MFP prefibrótica (también llamada temprana) y MFP fibrótica manifiesta.¹²

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Frecuencia

La mielofibrosis primaria es una afección poco frecuente, con una prevalencia estimada de aproximadamente 4–6 por cada 100 000 personas en los Estados Unidos. 13, 14  Con base en la población actual de EE. UU. (2026), de aproximadamente 335 millones, esto equivale a unas 13 400–20 100 personas que viven con la enfermedad. Sin embargo, esta estimación de prevalencia se basa en datos de 2008–2010 y en dos grandes planes de salud¹⁴, en lugar de un registro nacional integral.

Los datos más completos de EE. UU. provienen de la base de datos SEER (2002–2016), que documentó 4 214 casos de mielofibrosis primaria durante el período de estudio de 14 años, con una tasa de incidencia global de 0.44 por 100 000 personas-año, lo que se traduce en aproximadamente 1 470 nuevos diagnósticos anuales según la población actual de EE. UU.¹⁵ Cabe señalar que la prevalencia es mayor que la incidencia anual porque las personas con mielofibrosis primaria pueden vivir varios años después del diagnóstico. Los datos de SEER mostraron una mortalidad a 5 años del 51.0 % para la mielofibrosis primaria, lo que significa que aproximadamente la mitad de los pacientes sobrevive más de 5 años. ¹⁵

Puede presentarse a cualquier edad, aunque generalmente afecta a personas mayores de 50 años, con una edad media al diagnóstico de aproximadamente 65 años. 1, 3

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Diagnóstico

El diagnóstico de la mielofibrosis primaria puede realizarse mediante una evaluación clínica y una historia clínica detallada y pruebas especializadas. En muchas personas, el signo de presentación es la esplenomegalia o la anemia. Un examen de sangre en que se analizan todas las células de la sangre, hemograma completo, puede mostrar anomalías en los glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. 1, 3 La biopsia de médula ósea, un procedimiento en el que se examina un tejido de medula ósea, se utiliza con frecuencia para confirmar el diagnóstico. 1, 3, 4

La Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza criterios específicos para diagnosticar la mielofibrosis primaria (MFP). Estos incluyen tres criterios mayores y cinco criterios menores, con algunas diferencias entre las etapas temprana (prefibrótica) y avanzada (fibrótica manifiesta) de la enfermedad. El diagnóstico requiere cumplir los tres criterios mayores y al menos un criterio menor, confirmado en dos evaluaciones separadas. 15, 16

Criterios mayores:

  • Cambios en la médula ósea: megacariocitos anormales y aumento de la actividad medular. La MFP temprana muestra poca o ninguna cicatrización, mientras que la MFP ya desarrollada incluye fibrosis medular moderada a grave.
  • Evidencia de un trastorno clonal de la sangre: presencia de un cambio (variante o mutación) en los genes JAK2, CALR o MPL, otro marcador clonal, o exclusión de cicatrización medular no relacionada con cáncer.
  • Exclusión de otras enfermedades de la sangre: los hallazgos no cumplen los criterios de otros trastornos mieloides, como la leucemia mieloide crónica o la policitemia vera.

Criterios menores:

  • Anemia no explicada
  • Células sanguíneas inmaduras en la circulación (en MFP manifiesta)
  • Bazo agrandado
  • Recuento elevado de glóbulos blancos
  • Nivel elevado de lactato deshidrogenasa (LDH)
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Tratamiento

Los planes de tratamiento para la mielofibrosis primaria se individualizan según los síntomas, la gravedad de la enfermedad, los recuentos sanguíneos, el estado general de salud y la categoría de riesgo.

Algunas personas no presentan síntomas al momento del diagnóstico y, en estos casos, los médicos pueden recomendar una vigilancia cuidadosa sin tratamiento inmediato, a menudo denominada estrategia de “observar y esperar”. Se realizan controles periódicos para detectar la progresión de la enfermedad, y algunas personas pueden permanecer sin síntomas durante muchos años. 3, 4

La anemia es una complicación frecuente de la mielofibrosis primaria. Las transfusiones de sangre pueden indicarse en personas con anemia grave, aunque varios medicamentos pueden ayudar a mejorar la producción de glóbulos rojos y reducir la necesidad de transfusiones. En algunos pacientes, los andrógenos (hormonas masculinas) y/o los corticosteroides han tenido un éxito moderado en aumentar la producción de glóbulos rojos o reducir su destrucción. 1, 3  Otros tratamientos para la anemia pueden incluir agentes estimulantes de la producción de células de la sangre (eritropoyesis), luspatercept, danazol y momelotinib, que han demostrado mejorar tanto la anemia como los síntomas relacionados con la enfermedad.³

Algunos medicamentos se usan para disminuir la actividad anormal de la médula ósea, que es el tejido donde se producen las células sanguíneas. Estos medicamentos se llaman agentes mielosupresores y ayudan a reducir la producción excesiva de células sanguíneas en la mielofibrosis primaria. La hidroxiurea se utiliza con frecuencia para bajar niveles altos de glóbulos blancos y plaquetas, y para reducir el tamaño de órganos agrandados como el bazo. El busulfán puede considerarse cuando la hidroxiurea no es efectiva.

Estos medicamentos pueden aliviar síntomas causados por un exceso de células sanguíneas o por órganos agrandados, pero no curan la enfermedad ni detienen completamente su progresión. 1, 3, 18, 19

En algunas personas, el agrandamiento del bazo (esplenomegalia) puede causar dolor intenso, anemia, recuentos bajos de plaquetas o hipertensión portal. Cuando estos síntomas no responden a los medicamentos, puede considerarse la extirpación quirúrgica del bazo (esplenectomía) o la radioterapia del bazo (irradiación esplénica). Estos enfoques han producido mejoría temporal en algunas personas, pero conllevan riesgos significativos que deben sopesarse cuidadosamente frente a los posibles beneficios. 1, 3, 18

El dolor óseo puede tratarse con bisfosfonatos como el ácido zoledrónico, que pueden ayudar a aliviar el dolor y también mejorar la producción de células sanguíneas en algunas personas.

El interferón alfa también se ha utilizado en el tratamiento de la mielofibrosis primaria. El interferón alfa-2A pegilado puede ser particularmente útil en etapas más tempranas de la enfermedad. Esta terapia puede reducir la producción anormal de células sanguíneas y ha demostrado retrasar el desarrollo de fibrosis de la médula ósea en algunas personas tratadas de forma temprana, aunque se necesita más investigación para definir mejor su seguridad y eficacia a largo plazo.

Algunas personas con mielofibrosis primaria pueden ser tratadas con trasplante alogénico de células madre, en el que células madre sanas de un donante reemplazan la médula ósea enferma del paciente. Este procedimiento tiene el potencial de restaurar la producción normal de células sanguíneas y ofrece la única opción curativa conocida para la enfermedad. Sin embargo, debido a que el trasplante de células madre conlleva un alto riesgo de complicaciones graves y potencialmente mortales, por lo general se reserva para personas más jóvenes o con enfermedad de alto riesgo que tienen opciones terapéuticas alternativas limitadas. 20-22

Los medicamentos inhibidores de JAK han cambiado de manera significativa el tratamiento de la mielofibrosis al dirigirse a vías de señalización anormales implicadas en la enfermedad. 23-25

  • Ruxolitinib (Jakafi) fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) el 16 de noviembre de 2011 para el tratamiento de pacientes con mielofibrosis de riesgo intermedio o alto.
  • Fedratinib (Inrebic) fue aprobado en 2019 para pacientes con mielofibrosis primaria o secundaria de riesgo intermedio-2 o alto, tanto como tratamiento inicial como para pacientes que han dejado de responder a ruxolitinib.
  • En 2022, pacritinib (Vonjo) fue aprobado, en particular para pacientes con recuentos bajos de plaquetas.
  • En 2023, momelotinib (Ojjaara) fue aprobado para adultos con mielofibrosis primaria o secundaria de riesgo intermedio o alto, incluidos aquellos con anemia.²¹

Estos medicamentos pueden reducir el tamaño del bazo, mejorar síntomas como la fatiga y los sudores nocturnos, y mejorar la calidad de vida. 23-25

También se han estudiado otros medicamentos en la mielofibrosis primaria. La talidomida ha mostrado resultados prometedores en la mejoría de ciertos síntomas, pero puede causar efectos secundarios importantes, incluidos aumentos en los recuentos de glóbulos blancos y plaquetas. La lenalidomida, un fármaco relacionado, pero más potente y con menos efectos secundarios en general, ha demostrado eficacia en la mejoría de anomalías en la sangre periférica y la médula ósea en personas seleccionadas, sola o en combinación con corticoides.³ Otros fármacos adicionales se encuentran en investigación. 23-25

Debido a que la mielofibrosis primaria varía ampliamente entre las personas, las decisiones del tratamiento deben ser hechas mediante una colaboración estrecha con un equipo de atención médica. El seguimiento continuo es esencial para evaluar la respuesta al tratamiento, manejar los efectos secundarios y ajustar la atención a medida que evoluciona la enfermedad.

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Investigaciones

El sitio en la red de Clinical Trials, desarrollado por los Institutos Nacionales de la Salud, proporciona vida información sobre las investigaciones clínicas. Usted puede ver las investigaciones sobre esta condición en el siguiente enlace: Clinicaltrials.gov. Use el término “myelofibrosis” para ver los estudios disponibles. Recomendamos que comparta esta información con los médicos para que analicen los estudios y determinen la indicación de la participación en algún estudio. (en inglés)

Para obtener información sobre los ensayos clínicos en Europa, póngase en contacto con: Clinicaltrialsregister.eu.

El siguiente profesional es considerado un experto en mielofibrosis y puede proporcionar informaciones adicionales sobre oportunidades de investigación:

Ayalew Tefferi, MD
Professor of Medicine and Hematology
Department of Hematology
Mayo Clinic Transplant Center
Mayo Clinic
Rochester, Minnesota
507-538-3270
[email protected]

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Referencias

  1. Lichtman MA, Beutler E, Kipps TJ, Selisohn U, et al. Eds. Williams Hematology. 7th ed. McGraw-Hill Companies. New York, NY; 2006:1295-1306.
  2. Berkow R., ed. The Merck Manual-Home Edition.2nd ed. Whitehouse Station, NJ: Merck Research Laboratories; 2003:1023-1027.
  3. Tefferi A. Primary myelofibrosis: 2017 update on diagnosis, risk-stratification, and management. Am J Hematol. 2016;91:1262-1271.
  4. Mayo Clinic for Medical Education and Research. Myelofibrosis. Updated May 2, 2025. Available at: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/myelofibrosis/symptoms-causes/syc-20355057 Accessed January 22, 2026.
  5. The Leukemia & Lymphoma Society. Myelofibrosis Facts. https://online.fliphtml5.com/srne/vyzp/#p=1  Accessed January 22, 2026.
  6. Tefferi A. Classification, diagnosis and management of myeloproliferative disorders in the JAK2V617F era. Hematology Am Soc Hematol Educ Program. 2006:240-5.
  7. Tefferi A. Pathogenesis of myelofibrosis with myeloid metaplasia. J Clin Oncol. 2005;23:8520-8530.

8.Levine RL, Gilliland DG. JAK-2 mutations and their relevance to myeloproliferative disease. Curr Opin Hematol. 2007;14:43-47.

  1. Baxter EJ, Scott LM, Campbell PJ, et al. Acquired mutation of the tyrosine kinase JAK2 in human myeloproliferative disorders. Lancet. 2005;36:1054-1061.
  2. Al-Ghamdi YA, Lake J, Bagg A, et al. Triple-Negative Primary Myelofibrosis: A Bone Marrow Pathology Group Study. Mod Pathol. 2023;36(3):100016. doi:10.1016/j.modpat.2022.100016
  3. Tefferi A. The forgotten myeloproliferative disorder: myeloid metaplasia. Oncologist. 2003;8:225-231.
  4. Verma T, Papadantonakis N, Peker Barclift D, Zhang L. Molecular Genetic Profile of Myelofibrosis: Implications in the Diagnosis, Prognosis, and Treatment Advancements. Cancers (Basel). 2024;16(3):514. Published 2024 Jan 25. doi:10.3390/cancers16030514
  5. Titmarsh GJ, Duncombe AS, McMullin MF, et al. How common are myeloproliferative neoplasms? A systematic review and meta-analysis. Am J Hematol. 2014;89(6):581-587. doi:10.1002/ajh.23690
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  11. Arana-Yi C, Quintas-Cardama A, Giles F, et al. Advances in the therapy of chronic idiopathic myelofibrosis Oncologist. 2006;11:929-943.
  12. Gagelmann N, Ditschkowski M, Bogdanov R, et al. Comprehensive clinical-molecular transplant scoring system for myelofibrosis undergoing stem cell transplantation. Blood. 2019.
  13. Bewersdorf JP, Sheth AH, Vetsa S, et al. Outcomes of allogeneic hematopoietic cell transplantation in patients with myelofibrosis: a systematic review and meta-analysis. Transplant Cell Ther. 2021.
  14. Kröger N, Rathje K, Gagelmann N. Myelofibrosis: timing of transplantation and management of splenomegaly. Adv Exp Med Biol. 2025.
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  16. Loscocco GG, Guglielmelli P. Targeted therapies in myelofibrosis: present landscape, ongoing studies, and future perspectives. Am J Hematol. 2025;100(suppl 4):30-50. doi:10.1002/ajh.27658
  17. National Comprehensive Cancer Network. Myeloproliferative Neoplasms (Version 2025). NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology. Updated July 8, 2025. https://www.nccn.org/professionals/physician_gls/pdf/mpn.pdf Accessed January 22, 2026.
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Aprenda más

Usted puede aprender más sobre esta enfermedad en los siguientes sitios en la red:

Note que esta información puede ser bastante técnica por lo que recomendamos que la comparta con un profesional de la salud.

En español:

  • Orphanet, la base de dados europea de enfermedades raras.

En inglés:

  • Online Mendelian Inheritance in Man (OMIM), un resumen completo y autorizado de genes humanos y fenotipos genéticos que está disponible gratuitamente. Debido a que OMIM está diseñado para ser utilizado principalmente por médicos y otros profesionales de salud, aunque sea abierta al público, la información es compleja y se recomienda a los usuarios que buscan información sobre una condición médica o genética personal que consulten con un médico calificado para obtener un diagnóstico y obtener respuestas a sus preguntas personales.
  • ACS, Sociedad Americana del Cáncer.
  • MedlinePlus, el sitio en la red de la Biblioteca Nacional de la Salud.
  • Medscape Reference, un sitio en la red que tiene información para médicos y profesionales de la salud.
  • Merck Manuals, un sitio de información médica en la red.
  • MPN Research Foundation, una organización de apoyo e investigación para personas con neoplasias mieloproliferativas.
  • Cancer Care, una organización de apoyo al cáncer.
  • MPN Education Foundation, una organización de apoyo y educación para los pacientes con neoplasias mieloproliferativas.
  • PubMed, un recurso gratuito donde se puede buscar artículos publicados de literatura médica. En la mayoría de los casos es posible ver los resúmenes del artículo y algunas veces se puede obtener la versión completa de un artículo de forma gratuita.

Vea también nuestra página en inglés de NORD: Primary myelofibrosis.

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Centros médicos con experiencia en mi enfermedad

Cuando se tiene una enfermedad rara o poco frecuente es muy importante encontrar a un médico que tenga experiencia en el diagnóstico y en el manejo.  De forma general, se recomienda que las personas con enfermedades raras busquen ser atendidas en centros médicos universitarios o terciarios ya que es más probable que los médicos que trabajan en estos centros hayan visto casos similares o tengan interés en la investigación, además de que cuentan con equipos de múltiples especialistas que trabajan en conjunto.

NORD tiene una lista de centros de excelencia en enfermedades raras que incluye muchos de los mejores centros médicos y académicos de los Estados Unidos.  Recomendamos que los pacientes compartan esta información con sus médicos para que sean referidos al centro más adecuado y conveniente. Esta lista está en expansión.

Para aprender más sobre NORD visite el siguiente enlace:  NORD en Español.

 Nota: El sitio web de la Organización Nacional de Enfermedades Raras (NORD), sus bases de datos y su contenido tienen derechos de autor de NORD. Ninguna parte del sitio web de NORD, las bases de datos o los contenidos pueden copiarse de ninguna manera, incluidos, entre otros, los siguientes: descarga electrónica, almacenamiento en un sistema de recuperación o redistribución con fines comerciales sin el permiso expreso por escrito de NORD.  Sin embargo, por la presente se otorga permiso para imprimir una copia impresa de la información sobre una enfermedad individual para su uso personal, siempre que dicho contenido no se modifique de ninguna manera y el crédito por la fuente (NORD) y el aviso de derechos de autor de NORD estén incluidos en la copia impresa. Cualquier otra reproducción electrónica u otras versiones impresas está estrictamente prohibida.

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Programas & Recursos

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Programas de asistencia RareCare®

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Programas de Asistencia Adicional

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Asegurarse de que los pacientes y los cuidadores estén equipados con las herramientas que necesitan para vivir su mejor vida mientras manejan su condición rara es una parte vital de la misión de NORD.

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Este programa de asistencia, primero en su tipo, está diseñado para los cuidadores de un niño o adulto diagnosticado con un trastorno raro.

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Organizaciones de pacientes

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